• <span style="text-transform:uppercase">centro público.</span><i> Detalle de la fachada principal de la escuela infantil.</i>
    centro público. Detalle de la fachada principal de la escuela infantil.
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02/09/2018

El Ayuntamiento acaba de editar una guía en la que se destacan algunas medidas para facilitar la adaptación del conjunto de menores que, los próximos días, se incorporan la escuela infantil. Según un comunicado, entre otras recomendaciones, se aconseja anticipar al menor qué va a suceder, con explicaciones sobre qué es la escuela infantil, qué se va a encontrar allí y todas sus bondades. Alguna visita acompañada con el padre o la madre, ver vídeos de estudiantes jugando en la escuela infantil, libros con imágenes de la misma, jugar a la escuela, etc. El objetivo es que unas semanas antes se sienta curiosidad e incluso deseo de ir a la escuela.

También se aconseja que la asistencia a la misma se haga de manera gradual y progresiva en cuanto al tiempo de estancia, siendo este tiempo breve durante los primeros días e incrementándose progresivamente. Además, deja claro que no es malo dejar a los hijos e hijas en la escuela, puede ser común para madres o padres sentirse culpables al dejar a sus hijos, lo que se traduce en disculpas, ansiedad, caras largas o compensaciones. Este estado se contagia al menor y la guardería se convierte en algo malo a sus ojos. La guía recoge que las despedidas y reencuentros deben de ser cordiales y sin negociaciones, como cuando se van a la cama o se quedan con algún familiar, y que no hay alargar las despedidas. Los niños no deben pensar que quedarse en la guardería es negociable: alargando la despedida con promesas, justificaciones, disculpas, pueden creer que exite alguna otra opción y puede aumentar la duración y la intensidad de las rabietas. En este sentido, se apuesta por no ser estrictos, pues se trata de hablar de normalidad y no reforzar las malas sensaciones, de manera que haya un compartamiento empático con el menor.