• <span style="text-transform:uppercase">INFRAESTRUCTURAS</span><i>. Una parte del puente que une la salida de Jódar con el polígono industrial.</i>
    INFRAESTRUCTURAS. Una parte del puente que une la salida de Jódar con el polígono industrial.
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17/07/2018

Si el año pasado saltaron las alarmas en el puente que une una de las salidas del pueblo con el polígono industrial, este verano vuelve a repetirse la historia. En este enclave, debido a la comunicación de las dos áreas, y dado el gran número de vehículos que pasan a lo largo del día por la carretera que va desde Úbeda hasta Guadix, se decidió construir un puente por el que pudieran transitar los peatones y, así, evitar que estos cruzasen por en medio de una zona que era considerada uno de los puntos negros de la provincia. Fue entonces cuando se alzó esta estructura metálica que, en época estival, se convierte en una morada para las avispas, que construyen sus paneles en resquicios de esta estructura y campan a sus anchas, sobre todo, en los meses de mayores temperaturas, aunque también pueden vivir entre la maleza, próximas al suelo.

María Isabel Gómez es una de las usuarias que utiliza este puente diariamente, ya que, al otro lado, se encuentran no solamente fábricas, comercios y otro tipo de establecimientos. Ella misma refirió: “Me picó una avispa y se me hinchó la mano durante varios días. Desde entonces no he vuelto a subir por ahí porque continúan estando. Son bastantes las que pude ver”. Algo parecido le sucedió a Guadalupe López, que también sufrió la picadura de estos insectos.

Espíritu Santo Gómez es otra de las afectadas. Ella mostró las zonas donde estos insectos le picaron, teniéndolas inflamadas y enrojecidas. Por su parte, Juani Germán decidió acudir al Ayuntamiento para recordar que no pueden transitar por una pasarela que también es recorrida por personas de mayor edad cuando el sol está perdiéndose y las temperaturas son más agradables, con la finalidad de dar un pequeño paseo por estos alrededores. Desde el Ayuntamiento afirmaron que pronto se analizaría la zona para tomar las medidas correspondientes, pero, tras varios días, aún no hay respuesta.

Y hay más afectados ante una solución que pasa por fumigar el puente, pero también por acabar con la maleza que hay alrededor, ya que sirve de refugio de estos incómodos insectos, además de ser peligroso dado que gran parte de esta vegetación arde con facilidad. Las molestas picaduras pueden provocar dolor, picor, inflamación y enrojecimiento de la piel donde los himenópteros clavan el aguijón, pero los síntomas pueden empeorar si son alérgicos, un porcentaje que en España alcanza el 3%.