Las fiestas de Villacarrillo van llegando a su ecuador y afrontan el comienzo de la parte más festiva y religiosa. Ayer se vivió el tercero de los encierros tradicionales que arrojan un balance positivo en participación y ausencia de incidentes destacables. El dispositivo puesto en marcha por la organización incluye a fuerzas de seguridad, servicios municipales, voluntarios taurinos y Cruz Roja, funcionó perfectamente.

Una de las características que este año destaca de los encierros fue la puntualidad y rapidez en las carreras, además de ser “muy limpias”, como suele decirse en el argot de este tipo de festejos. Se consiguió dinamismo y, además, garantizar la seguridad de los corredores. Fue muy importante la labor preventiva y el trabajo de un gran número de voluntarios de la Asamblea Comarcal de Cruz Roja “Las Villas”, que con un dispositivo de dos ambulancias, equipo médico y personal desplegado por todo el recorrido del encierro y la plaza de toros estuvieron en todo momento pendientes de cualquier incidente. El propio alcalde, Francisco Miralles, y la concejal de Festejos, Francisca Hidalgo, conocieron de primera mano cuáles fueron los detalles del dispositivo puesto en marcha por parte de la organización.

Cientos de personas, muchas de ellas este año no pudieron venir a las fiestas, siguieron los encierros por internet, gracias a la retransmisión que realiza una empresa local que apostó por esta forma de llevar las tradiciones a cualquier rincón del mundo.

Los mayores tuvieron su fiesta. El acto estaba previsto para el domingo y se suspendió por la lluvia. Finalmente se pudo realizar en el Parque Municipal al día siguiente. La artista Blanca Villa, junto a sus bailarines, hicieron las delicias del público congregado.