• TRIUNFO. <i>El diestro alcalaíno Javier González, después de matar un toro en la corrida de la feria de 2017. </i>
    TRIUNFO. El diestro alcalaíno Javier González, después de matar un toro en la corrida de la feria de 2017.

Los toros en la Real Feria de San Mateo son como el Guadiana. Unos años hay festejos y otros, no. La edición de 2018 será de las de esta segunda opción. Los contactos mantenidos con el Ayuntamiento en las últimas semanas no han fructificado. Aficionados explican a Diario JAÉN que los argumentos municipales eran la falta de tiempo y la necesidad de acondicionar un nuevo lugar en el que instalar la plaza portátil.

Después de la confirmación de que no habrá corrida taurina en la feria grande alcalaína, la sensación entre los amantes de la lidia es de decepción. La administración local recibió varias ofertas. Una de ellas fue efectuada por el empresa de San Roque (Cádiz) Francisco Escarcena Cuevas. La propuesta incluía el compromiso de una corrida mixta con el rejoneador Joao Moura Caetano y dos matadores, el granadino David Fandila, “El Fandi”, y el alcalaíno Javier González. En el caso de los diestros existía notable expectación, sobre todo por el diestro local, que lleva ausente de los ruedos desde que, el pasado mes de abril, sufrió una cogida en Almedinilla (Córdoba). La convalecencia se complicó con dos recaídas en las que peligró la vida del torero. Por ello, el festejo habría sido su reaparición tras meses en el dique seco y un intenso trabajo de rehabilitación. El pasado año triunfó en la feria de Alcalá, donde estuvo acompañado del madrileño Manuel Díaz, “El Cordobés”. En cuanto a “El Fandi”, en 2017 se cayó, a última hora, del cartel de la Real Feria de San Mateo —lo sustituyó el sevillano Manuel Escribano—, por lo que tenía especial interés en acudir esta vez a la ciudad.

Escarcena Cuevas se comprometía a organizar una corrida para el 22 o el 23 de septiembre, sábado o domingo respectivamente, con la contratación de los diestros y las reses, la gestión de los seguros y la obtención de los permisos, así como el alquiler de coso portátil y la dotación de ambulancias, veterinarios, acomodadores, porteros y la venta de entradas. La firma requería al Ayuntamiento una aportación económica de 13.000 euros —con el IVA—, personal para acondicionar el piso de la plaza portátil, respaldo de la Policía Local para las tareas de ordenación del tráfico, la cesión de un terreno libre de impuestos para instalar el coso, un camión de riego para el albero y los exteriores, maquinaria excavadora para subir los toros al camión de carnes y que facilitara la presencia de una banda de música.