• ENERO DE 2018.<i> Imagen de archivo de la valla que cerraba el acceso al parque y que los vecinos quieren que se reponga. </i>
    ENERO DE 2018. Imagen de archivo de la valla que cerraba el acceso al parque y que los vecinos quieren que se reponga.

No tiene visos de convertirse en la Playa del Lagarto, el faraónico parque acuático que casi se construye en la etapa en la que el PSOE e IU estuvieron al frente del Ayuntamiento, entre 2007 y 2011, tampoco es un mastodóntico complejo deportivo, como aseguró, en 2012, que sería el que fuera alcalde y secretario de Estado de Hacienda, el conservador José Enrique Fernández de Moya. Lo que sí está claro es que, desde que está abandonada a su suerte esta obra, en la que se invirtieron casi 9 millones de euros de dinero público, es motivo de berrinche para los vecinos del barrio en el que erigió, el de Valdeastillas, que, antes de por albergar este mamotreto sin destino claro, era, sobre todo, conocido por ser una tranquila zona de chalés en la Carretera de Córdoba. Y no será porque estos ciudadanos no tienen ideas para dar uso al malogrado proyecto. Unas propuestas que, como lamenta el presidente de la asociación vecinal, Juan Antonio Domínguez, nadie atiende. Allá por febrero, el colectivo le dijo al alcalde, Javier Márquez, que el baldío inmueble podía ser aprovechado como una zona de deporte y aventura, con tirolinas y cosas así; un área de servicio, porque por allí pasan muchos camiones, o que se reconvirtiera en un espacio para campistas, un aparcamiento de autocaravanas. Esta última, que veían viable, queda descartada.

La concejal de Turismo, Charo Morales de Coca, explica que esta parte del término municipal, al pie de la Autovía del Olivar y junto a la Carretera de Córdoba, no tiene una comunicación fluida y fácil para que se puedan dejar allí vehículos como las autocaravas y que estos turistas se trasladen al centro de la capital. El lugar que propone el área que dirige Morales de Coca es una zona próxima al recinto ferial, en la Avenida de Granada, junto a la Jefatura de la Policía Local.

La idea para atraer a los visitantes que viajan en las “casas sobre ruedas” que quiere poner en marcha Turismo se enmarca en la propuesta que desde la Administración local se realiza a la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía dentro del Plan de Turismo de Grandes Ciudades, que tendrá un plazo de ejecución de cuatro años y que recoge otros siete proyectos más, entre ellos, convertir las antiguas cabinas telefónicas en puntos de información turística. Las ocho intervenciones precisan un presupuesto de 500.000 euros. Las iniciativas buscan crear una imagen turística de la capital marcada por la calidad, tal y como apuntó la responsable municipal cuando presentó el proyecto, en julio. Se quiere reforzar los productos que ya se ofertan y que aumentará el valor turístico del patrimonio que ya existe. Entre las acciones que se quieren impulsar, además del aparcamiento para autocaravanas, se incluye la puesta en marcha de un plan de accesibilidad universal (física, psíquica y sensorial) hasta acciones de promoción para dar a conocer el patrimonio de la capital y que el turista planifique su visita. También se contempla adecuar el raudal de la Magdalena y mejorar la iluminación de determinadas áreas del Castillo de Santa Catalina como el patio de armas; señalizar el sendero islámico, y el diseño de alternativas para desestacionalizar el turismo.

Mientras esta iniciativa avanza, en el barrio de Valdeastillas lamentan que se pierda otra oportunidad para el parque acuático, del que solo quedan restos y que, como lamenta el presidente del colectivo vecinal, ni siquiera está vallado para evitar que ocurra algún percance.