Allí donde se producen inundaciones o donde el fuego lo deja todo reducido a cenizas; allí donde castigan las nevadas o donde un terremoto causa la absoluta devastación; o allí, simplemente, donde las personas en peligro necesitan ayuda. Allí, en esos lugares, llega siempre la Unidad Militar de Emergencias. Más de 3.500 militares que conforman un cuerpo de élite de las Fuerzas Armadas Españolas que se han convertido en un ejemplo. Hombres y mujeres que se juegan la vida en situaciones de catástrofe, calamidad y riesgo. Por todo ello, estos soldados de uniforme rojo y amarillo han recibido el homenaje de la sociedad jiennense.

Una iniciativa impulsada por el Círculo de Amigos de las Fuerzas Armadas de Jaén y que tuvo su momento estrella ayer por la tarde en la Plaza de Santa María, con la entrega de bandera de la ciudad: “La vamos a llevar siempre en nuestro corazón”, aseguró Miguel Alcañiz, el general jefe de la UME. “Es un estímulo que nos obliga a seguir empeñándonos cada vez más en intentar ser más competentes en el mundo de las emergencias. Aquí estamos para servir”, señaló el máximo responsable operativo del Cuerpo, durante la exhibición de medios realizada por la mañana en el Paseo de las Bicicletas de la capital.

La UME mostró buena parte de los medios materiales y humanos con los que cuenta para hacer frente a cualquier situación de riesgo. Se pudieron ver módulos de lucha contra incendios forestales, esquiadores, rescatadores de montaña, inundaciones, búsqueda y rescate urbano, sanidad, buceadores, unidad cinelógica, puesto de mando y policía militar, entre otros. “Son un instrumento de máxima eficacia”, explicó el delegado del Gobirno en Andalucía, Antonio Sanz. “Para nosotros es un orgullo contar con una unidad de élite en esta materia y que, además, es ejemplo en todo el mundo”, añadió. De hecho, este cuerpo fue creado en el año 2005 y, desde entonces, ha particpado en más de 400 intervenciones, tanto dentro como fuera de España. Más de medio centenar de países han estudiado sus métodos operativos que han sido parte fundamental ante catástrofes que hubiera provocado un daño irreparable. Este mismo verano, trabajaron en el terrible incendio de Moguer o, más recientemente, han acudido en la ayuda de los damnificados por el gran terremoto de México. En Jaén, la última intervención se remonta al verano de 2015, durante el incendio de Quesada, que arrasó más de 10.000 hectáreas. “No nos cabe duda acerca de la valía de esta unidad de élite y, por ello, los jiennenses estamos profundamente orgullosos de acogerla para rendirles un homenaje justo y merecido”, señaló la teniente de alcalde, Reyes Chamorro.

Durante sus misiones, los soldados de la UME dan ejemplo de profesionalidad, sacrificio y esfuerzo en las difíciles tareas que desempeñan. Muestran una extraordinaria capacidad de coordinación allí donde acuden y hacen honor al lema del cuerpo: “Para servir”.