• PREOCUPACIÓN. <i>Alcaldes de la comarca de El Condado asistentes a la reunión celebrada en el Ayuntamiento de Navas de San Juan. </i>
    PREOCUPACIÓN. Alcaldes de la comarca de El Condado asistentes a la reunión celebrada en el Ayuntamiento de Navas de San Juan.

Descontento evidente. Los alcaldes de los municipios de El Condado afectados por la contaminación con trihalometanos del agua de la red dan un puñetazo encima de la mesa y prevén presentar una denuncia por el caso contra la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en el juzgado de Villacarrillo. Según esperan, eso ocurrirá la semana próxima. Los máximos responsables de Navas de San Juan, Joaquín Requena; Castellar, Gabriel González; Montizón, Valentín Merenciano; Sorihuela del Guadalimar, José Manuel Leal; Chiclana de Segura, Santiago Rodríguez y Arquillos, Miguel Ángel Manrique protagonizaron un encuentro en el Ayuntamiento navero el mismo día que se cumplía una semana del problema. No pudo asistir el regidor de Santisteban del Puerto, Juan Diego Requena, quien, no obstante, respaldó los acuerdos alcanzados.

A pesar de que se trata de representantes de diferentes opciones políticas —hay socialistas y populares— todos coincidieron en reclamar soluciones rápidas para el problema, que afecta a más de dieciocho mil personas, distribuidas en más de una decena de núcleos habitados. El acta de la reunión establece que ante la situación y la “alarma social” generadas por las deficiencias de la red en alta y en la depuradora y el pantano de El Dañador reclaman medidas, ya que el caudal no es apto por situarse los niveles de trihalometanos altos —una sustancia cancerígena superior a los niveles permitidos—.

El primero de los acuerdos consiste en exigir al Gobierno de España “la declaración de emergencia y la urgente ejecución de las inversiones prometidas en la red de alta y en el pantano de El Dañador, desde el año 2016, y así contempladas en los Presupuestos Generales del Estado”. En segundo lugar se reclaman “las responsabilidades que correspondan a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir”. Por último se pide una reunión cuanto antes a la subdelegada del Gobierno en Jaén, Catalina Madueño, para abordar el asunto y las posibles soluciones. En principio Joaquín Requena se encargará de las gestiones para concretar la entrevista con Madueño. El encuentro duró una hora y quedó patente el desencanto social existente por la incomodidad que ocasiona que el suministro no esté normalizado desde el 13 de julio.

Los alcaldes ya mantuvieron, este pasado lunes, una reunión en el Ayuntamiento de Arquillos. Entonces se contó con la presencia del diputado provincial de Servicios Municipales, Bartolomé Cruz, quien expresó el compromiso de asumir la gestión de la planta de tratamiento cuando se ejecuten las inversiones prometidas por el Gobierno.

Desde hace unas semana, los vecinos que no quieren comprar botellas o garrafas de agua se surten de los camiones cisterna que ofrece la empresa Somajasa, encargada del abastecimiento a los hogares. Los núcleos afectados son Montizón, Aldeahermosa, Venta de los Santos, Chiclana de Segura, El Campillo, Camporredondo, Los Mochuelos, Santisteban del Puerto, Navas de San Juan, Castellar, Sorihuela del Guadalimar, Arquillos y El Porrosillo. Vilches, aunque pertenece a la misma comarca, sí tiene agua potable porque se surte de otro pantano.

Las restricciones, en pleno verano, condicionan la vida cotidiana de la población de la zona, ya que el flujo que sale del grifo no es apto para el consumo. No obstante, sí puede utilizarse para la higiene personal y para el resto de uso que no suponga ingerir el caudal.