• <span style="text-transform:uppercase">SISMICIDAD</span><i>. Vista de los tejados y la torre de la iglesia de Larva. </i>
    SISMICIDAD. Vista de los tejados y la torre de la iglesia de Larva.

Con estas magnitudes, cualquier coche que pase cerca puede generar vibraciones más perceptibles que uno de estos terremotos. Con esta sencilla e ilustrativa comparación, el responsable del grupo de investigación “Riesgo sísmico y Tectónica activa” de la Universidad de Jaén, José Antonio Peláez, describe los seísmos que se registran, desde hace más de un año, en el triángulo que comprenden los municipios de Jódar, Peal de Becerro y Larva. Con datos del Instituto Geográfico Nacional, los expertos jiennenses elaboran un registro con todos los movimientos en la provincia y, según este, solo en estos tres términos municipales se han producido más de 100 en todo el año 2017. Estos son “microterremotos”, con magnitudes comprendidas entre los 1,3 y los 2,6 grados y, en general, a bastante profundidad, por lo que no son sentidos por la población.

En Peal de Becerro, son más de setenta desde principios de 2017; en Jódar, 24 y en Larva, 5. Mientras tanto, en Torreperogil, se han registrado 13. Los últimos, esta misma semana, tres en Jódar entre los días 8 y 9 de hasta 2,4 grados de intensidad.

“Después de la serie que se registró en la zona Torreperogil —especialmente entre 2012 y 2013— empezó otra en Larva, Peal de Becerro y Jódar. En los últimos meses, se han registrado decenas. La sismicidad de la zona de La Loma se ha desplazado un poco más al sur”, apunta el investigador. “Son terremotos con las mismas características de Torreperogil, con baja sismicidad. No han sido sentidos por suerte entre la población, han pasado desapercibidos y no hay alarma”, explica. “A estas agrupaciones de terremotos las llamamos series. A veces duran días, semanas o pueden llegar a meses. No siguen un patrón claro. No conocemos la estructura que los genera, en qué fallas se producen al estar a diez o doce kilómetros de profundidad”, reconoce. Pero lo que sí asegura es que estas series “no implican” que vaya a existir un terremoto de mayor magnitud, por lo que no cabe la alarma. “En esta zona, de toda la serie, ninguno llegó a sentirse”, añade.