• <span style="text-transform:uppercase">EJERCICIOs</span><i>. Los jugadores de la selección española en el entrenamiento previo al partido ante Marruecos del Mundial de Rusia.</i>
    EJERCICIOs. Los jugadores de la selección española en el entrenamiento previo al partido ante Marruecos del Mundial de Rusia.
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25/06/2018

La selección española intentará certificar su pase a los octavos de final del Mundial de Rusia sin sustos ni complicaciones, objetivo para el que depende de sí misma y que para cumplir únicamente deben evitar la derrota hoy el Arena Baltika de Kaliningrado, a las 20:00 horas, a una Marruecos peligrosa porque jugar ya sin presión por estar eliminada.

El combinado nacional llega a la jornada final del Grupo B bien colocada, con cuatro puntos, y sabedora de que el billete a un primer cruce ante la anfitriona Rusia o la dura Uruguay pasa por sus manos. Las cuentas son claras: el triunfo y el empate lo garantizan y la derrota lo dejaría todo en manos del duelo a la misma hora entre Portugal e Irán.

España afrontará el partido ante los de Hervé Renard en cabeza de su grupo empatada con la actual campeona de Europa, y con uno de ventaja sobre los de Carlos Queiroz que necesitan sí o sí el triunfo para estar entre las 16 mejores. Si salta esta sorpresa o hay empate, los de Fernando Hierro serán primeros ganando, mientras que si los “tugas” cumplen, el “goal-average” general podría decidir. Ser primero o segundo, más allá del cruce de octavos, definiría ir por el camino de Croacia o por el de Francia o Argentina en los cuartos del Mundial.

Matemáticas futuras aparte, la triple campeona de Europa no puede fallar en un partido con “trampa” porque Marruecos ya avisó de su peligro en la derrota ante Portugal y, sin presión sobre sus hombros, podría jugar más suelta en busca de despedirse con un triunfo que ponga fin a la racha de 22 partidos invicto de los españoles, menos sólidos e incisivos en su segundo partido.

Por otra parte, el seleccionador nacional, Fernando Hierro, no vio la necesidad de “músculo” en el centro del campo, ya que España “es otra cosa”, una forma de “entender el fútbol” en la que sí reconoció la importancia de impedir la transición rival que ha complicado los dos partidos disputados en el Mundial de Rusia, de cara al cierre del Grupo B ante Marruecos este lunes, donde buscarán el billete como primera.

“Si fuese por músculo... Nosotros somos otra cosa, más que músculo. Tenemos nuestras condiciones, nuestro físico, nuestra forma de entender el fútbol y lo del músculo no va para nosotros”, indicó en rueda de prensa, antes del encuentro en el Arena Baltika.