• METEOROLOGÍA.<i> Sobre estas líneas, fotografía de la intensa acumulación de granizo sobre una calle y el estado en que quedaron algunas cerezas dañadas.</i>
    METEOROLOGÍA. Sobre estas líneas, fotografía de la intensa acumulación de granizo sobre una calle y el estado en que quedaron algunas cerezas dañadas.

La meteorología adversa puede resultar muy dañina en según qué situaciones y esto es algo que ha ocurrido, precisamente, en Castillo de Locubín. En este municipio de la comarca de la Sierra Sur el tiempo ofreció su peor cara. Lo hizo hace apenas unos días. En concreto, el pasado domingo, cuando cayó una intensa granizada sobre el casco urbano que dejó varias incidencias. La fuerza y sobre todo el tamaño del granizo provocaron atranques, inundaciones y varios destrozos que obligaron a intervenir al Ayuntamiento para solucionar los desperfectos ocasionados.

Pero el problema no quedó solamente ahí, puesto que los efectos de tan brutales precipitaciones también afectaron a numerosos cerezos y, lo que es aún peor, a sus frutos de carácter “temprano”. Tanto es así, que la preocupación cunde entre los productores y la propia Administración local porque podría perderse una buena parte de la cosecha para esta campaña. Algo que supone un agravio importante para un lugar de la provincia referente en el sector.

“En principio, lo más afectado es la cereza temprana porque ya estamos a punto de empezar a recogerla y entre el granizo y la propia lluvia se ha deteriorado. Las plantaciones se han dañado y ese fruto ya es inservible para el mercado, así que esperaremos a ver cómo evoluciona la situación de cara a la más tardía”, señaló el concejal de Agricultura de Castillo de Locubín, Luis Rosales.

El edil señaló que aún no se tienen datos concretos en lo que respecta a las pérdidas, ya que las plantaciones de cerezos se intercalan con las de olivar. Pese a todo, mostró su alivio porque, al menos, la producción total de cereza podría no verse malograda al completo. “La más tardía está más pequeña y, en principio, se ha afectado menos. Además, la que está dentro del árbol se ha podido proteger. Pero la temprana y la somera sí que se ha dañado por estar ya en su punto de recogida”, agregó.

En Castillo de Locubín hay alrededor de una veintena de propietarios que produce la mayor parte de la cosecha total de cereza del municipio. Así, de media, un año normal puede suponer entre 3 y 4 millones de kilos. La previsión para la presente campaña era “muy buena”, según el concejal de Agricultura, puesto que los árboles germinaron con fuerza, sin embargo, habrá que esperar, con cautela, al final de la temporada para ver el balance y los resultados de la misma. “Esperamos que en unas semanas la cereza que viene detrás nos pueda resarcir estos daños imprevistos”, manifestó el concejal.

El alcalde de Castillo de Locubín, Cristóbal Rodríguez, lamentó la intensidad con la que descargó la tormenta, que dejó entre 30 y 45 litros por metro cuadrado en varios puntos del pueblo. “El calibre importante del granizo hizo que se taponaran las salidas de evacuación del alcantarillado y tuvimos que intervenir de urgencia en varias calles”, señaló. Los efectos del mal tiempo no solo afectaron a las cerezas, también a otros cultivos de hortalizas, según dijo el dirigente. Y es que las bolas de granizo, de varios centímetros de espesor, llegaron a cubrir las ruedas de aquellos vehículos estacionados en la vía pública, por lo que varias grúas municipales tuvieron que intervenir.