Muchas de las actuaciones realizadas en el viario de la ciudad de Jaén, tratan de presentarse como obras de pavimentación y no dejan de ser meras intervenciones de mantenimiento. Ya estamos acostumbrados a que se considere el “hacer ciudad” a periodos electorales, cada cuatro años o lo que es peor, el lavado de cara del último año, previo a unas elecciones. Se podrá decir ¡qué bien ha quedado mi calle! Pero ¿hasta cuándo? ¿qué durabilidad tienen esas actuaciones? No hay que ser un experto en ingeniería o en edificación para saber que una obra de pavimentación de una calle es algo más que una capa de rodadura. Base, subbase, firme, son definiciones que aquí parecen olvidadas, sin hablar de infraestructuras o instalaciones soterradas, que en muchas ocasiones o no existen o están en malas condiciones. ¿Quién o quiénes toman las decisiones de este tipo de actuaciones y cuál es su responsabilidad? Es irresponsable y rechazable este juego político de “maquillar” la ciudad, en lugar intervenir con criterios técnicos rigurosos en cada una de las actuaciones. Eso sería sentido de la responsabilidad, economía y sostenibilidad. Aquí ¿qué haremos dentro de cuatro años? ¿Nos seguiremos engañando?