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05/06/2018

El nuevo presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tiene unos cuantos frentes abiertos en forma de retos después de la exitosa moción de censura que despojó del poder al Partido Popular. Tendrá que afrontar asuntos de Estado como el incremento de las pensiones y la sostenibilidad del sistema, el cumplimiento de los objetivos de déficit y deuda y, sobre todo, los Presupuestos Generales del Estado. El problema está en la ajustada aritmética parlamentaria para cerrar las asignaturas que están pendientes. Hay que tener en cuenta que asume sus funciones en pleno crecimiento de la economía, por lo que no le quedará más remedio que trabajar sin descanso para mantener el ritmo y para conseguir los apoyos suficientes para sacar adelante el techo de gasto de 2019.

El socialista se comprometió a continuar con el proyecto presupuestario elaborado por el equipo de Mariano Rajoy, por lo que tendrá que establecer una estrategia seria y rigurosa que le permita despachar las posibles enmiendas del Partido Popular. Está claro que no hay tiempo material para abordar unos nuevos y, en este sentido, lo más importante llegados a este punto del año es que haya voluntad por parte del nuevo Ejecutivo para ejecutar lo que está escrito. Cierto es que los socialistas no respaldaron las cuentas que ahora tienen en sus manos. Sin embargo, Pedro Sánchez se comprometió a mantenerlas y, de esta forma, no le quedará más remedio que ponerlas en marcha y, a la vuelta del curso político, comenzar a elaborar las suyas propias. Muy pendiente está la provincia en lo que respecta al sustituyo de Isabel García Tejerina, quien deberá enfrentarse a la futura negociación de la Política Agraria Comunitaria para 2021-2027.