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09/09/2018

Sin margen para la sorpresa y avalada la decisión por la ejecutiva nacional de Ciudadanos, reunida en Málaga, la formación naranja rompe el pacto de investidura con los socialistas de Susana Díaz. Según el líder de Ciudadanos en Andalucía es el propio PSOE el que ha roto el pacto de investidura de 2015 “por incumplimientos en materia de renovación democrática”. La paciencia de Ciudadanos se ha agotado y con ella la opción de contar con un aliado incondicional para la buena marcha, hasta ahora, de la legislatura y en el que los socialistas se han apoyado para sacar adelante tres presupuestos. De esta forma, el Gobierno andaluz se queda en minoría, con 47 diputados de los 55 necesarios para tener la mayoría absoluta. En este contexto, y dadas las declaraciones precedentes de la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en las que subraya que sin estabilidad política barajaría un adelanto electoral, se puede decir que blanco y en botella. Así que la coartada para acabar con el apoyo es el incumplimiento de los puntos de regeneración que, en función, de lo que quedaba de legislatura, entendía Ciudadanos que ni de lejos era posible atenderlos, entre ellos la oficina de una oficina contra el fraude. Ambos partidos han aprovechado las mejores circunstancias para su futuro inmediato y ahora se centrarán en distanciarse mutuamente para sacar rédito electoral a su acción política. Aunque el adelanto esté cantado, desde Ciudadanos esgrimen que no tiene razón de ser y se miran en el espejo del propio Gobierno de Sánchez, que no tiene mayoría absoluta y que, sin embargo, no tiene previsión a corto plazo de adelantar las elecciones. Argumentos de ida y vuelta para dos gobiernos sin mayoría.