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12/09/2018

Fomento, el Ministerio, tira de manual para preservar una política que realizan distintos gobiernos con ahínco y con el beneplácito de los jiennenses: aislar a la provincia por tren. En ese objetivo que no requiere de trazar líneas, sino simplemente, de mantener el rumbo y las políticas de olvido con esta provincia, se enmarca que el próximo Talgo que entre en funcionamiento entre Granada y Madrid solo haga una parada técnica en la estación Linares-Baeza, solo para realizar el reglamentario cambio de conductor. Este punto, que no ha sido confirmado ni negado por el Ministerio de Fomento, cae como un verdadero jarro de agua fría en Jaén que, aunque de manera colateral, se podía beneficiar de un trayecto hacia Granada y otro a Madrid. Poca cosa, sin duda, viendo a nuestro alrededor cómo surcan Aves y nuevos trayectos, sin que a la provincia se le tengan en cuenta, pero era una opción más de las que no abundan en la cartera de viajes en la provincia. La lista de desagravios está abierta y quizá, ante el malestar generado, se tenga que cambiar la idea prevista, que en los minutos que se produce el cambio de conductor no se pueda tener previsto la subida de pasajeros jiennenses o visitantes que estén por la provincia, es una vergüenza mayúscula. Los propios trabajadores de Adif en la provincia son conscientes de la falta de actividad ferroviaria y de cómo sería posible que la creación de conexiones entre Linares-Baeza, Jaén y Andújar; retomar el tren nocturno Granada-Barcelona y la falta de inversiones ferroviarias en la provincia podrían cambiar la triste imagen que ofrece hoy el tren. Jaén es tierra de paso, pero desde hace mucho tiempo, se le da de lado de manera torticera y nadie se hace responsable.