Comenzamos el año. Parece una tontería, una obviedad, pero créanme es lo más importante que ocurre en 365 días en nuestras vidas. Y lo es por una sencilla razón, tenemos la suerte, el gran privilegio de estar aquí un año más. Lo que pasa es que nos hemos acostumbrado a estar, a pasar las fechas señaladas con intensidad pero no con sentido. Por eso hoy les invito a que den sentido a su nuevo año, es sencillo. ¿Cuál es mi sueño para el 2018? Visualícenlo con todo detalle (no escatimen) y trabajen por él todos los días al menos 10 minutos. ¿No es mucho, verdad? Seamos valientes, luchemos por lo que realmente queremos. Ya saben, querer es poder y si no que se lo digan a mi hija Pilar. Corrió el sábado la carrera de San Antón y lo hizo en mente, corazón y en un cuerpo que lo dio todo. Estoy orgulloso de ella y de mis dos nietos. ¡Enhorabuena a todos los corredores! Son un ejemplo de esto que les cuento. Así que ¿a qué esperamos? Preparados, listos, ya. A por el 2018, no olviden esos diez minutos mágicos al día para hacer lo que nadie puede hacer por nosotros: hacer realidad nuestros sueños.