Hay un periodismo volandero que no dura más de un día. Son las páginas de la prensa como hojas caducas de un árbol. También el periodismo es —o puede ser— perenne. Pongamos algunos ejemplos, no solo en la literatura nos encontramos con el género periodístico en muchos autores como Mariano J. de Larra, Gómez de la Serna, Unamuno, Ortega y Gasset, tantos y tantos otros. El periodismo es una joya para nuestro tiempo, desde hace más de cien años, y es fuente para la historia contemporánea. Yo he pasado muchas horas ojeando y moviendo metódicamente las hojas perennes de viejos diarios, semanarios y toda clase de prensa en hemerotecas. Es la vida la que se hace inmóvil en las galeradas de la prensa, para la posteridad, si no lo es para la eternidad. Pues el concepto eternidad es propio de la filosofía y teología, que no de la Historia. Nuestro Diario JAÉN ha sido la fuente reciente de tres libros salidos del seno de sus páginas, uno del catedrático José Luis Buendía, titulado “Extravíos”; otro del maestro-escritor José Román Grima que si intitula: “A pie de letra. Opinión y ciudadanía”; recientemente otro del abogado José Calabrús: “Desde mi columna”.