Estas fechas son propicias para dejar deambular al pensamiento imaginando momentos y situaciones propias de una vida materialmente resuelta, o al menos eso es lo que creemos. Problemas que encontrarían solución de una forma muy sencilla, con el simple hecho de poseer uno de los números que el azar de manera aleatoria quiera mañana hacer protagonista; y probablemente sea el mejor medio para ponerle remedio a muchos de ellos; sin embargo, no hay que perder nunca la razón de sentirse afortunado con independencia de lo que uno posea. Afortunado es aquel que siendo consciente de tener las necesidades primarias cubiertas, haya sido agraciado con el amor verdadero, porque ese es para siempre; de madre, de padre, de hijos, de compañero de vida, de hermanos, ese que te eleva a la máxima potencia, hace sacar lo mejor de ti, deja que explote sin sentido el sentimiento para compartirlo con el resto sin recelo y te hace ser una mejor persona; sin olvidar que quererse a uno mismo es el mejor comienzo para dejar que te quieran. Y aunque en ocasiones la suerte reparta su magia al azar, la verdadera suerte es la que creas con tu propia magia.