Un día nos enteramos que la esposa de Bárcenas se libra de empezar a cumplir sus quince años de prisión. Otro día ponen en búsqueda y captura a un rapero condenado a tres años por la letra de una canción. Un día absuelven al presidente de un banco que quebró. Otro día encarcelan a unos políticos por rebelión. Un día liberan a un preso en una procesión. Otro día sancionan a un hombre por parecerse a dios. Un día exculpan a un corrupto porque su delito caducó. Otro día secuestran la obra de un escritor. Y entre tanta rima roma con licencia literaria por decreto, la justicia española lleva un largo recorrido de decisiones, indignantes, incomprensibles y a veces hasta reaccionarias. En un nuevo giro sobre sí mismo, el gremio con más poder de interpretación ha decidido que los cinco miembros de la manada campen a sus anchas, hasta nueva orden de prisión. La Dama de la Justicia ha sido a menudo representada con los ojos vendados, por eso la violan. Aunque repasando los hechos, algunos jueces sentenciarán que solo se trata de abuso.