Ya nos sorprendió encontrarnos bajo las señales (sí, esas cosas con forma de piruleta a los lados de nuestras vías), un panel naranja rectangular. Me preguntaban que si había wifi gratis o eran radares ocultos. La que se venía encima, pilotos míos. Porque, a ver. ¿Quién conduce mal aquí? ¡¡¡Ni Dios!!! “Nunca he tenido un accidente; bueno sí, aquel pero fue culpa de otro”. Si no te matas ya eres un excelente conductor, pero el tramo de 40-50 de Altocastillo los únicos que vamos así, las autoescuelas. “Yo es que respeto todo menos las señales de velocidad”. Me suena a “yo soy muy legal salvo que organizo referéndums ilegales”. El Ayuntamiento, con el supuesto afán recaudatorio, entre el “ponemultas” y el “caza talentos” (radar), está machacando... a los que infringen las leyes, claro. Usted respete los límites de velocidad, que para eso están, no aparque o pare donde no deba, y no la temerá.

Eso sí, un poquito más de control en las glorietas y con los intermitentes no vendría nada mal... porque ya damos por hecho que los espejos de los vehículos son para peinarse o maquillarse.