La resignación de los trabajadores y fuerzas sociales y políticas que los representan hacen que consoliden las circunstancias laborales actuales. Nos están convirtiendo en un país de salarios bajos con derechos mínimos para que los F. I inviertan en nuestras empresas de servicios básicos buscando unas plusvalías exageradas, no como las que esperarían en el resto de Europa sino comparable a los países en desarrollo. Estamos retrocediendo en el tiempo y dando valor a la expresión “que investiguen ellos” y considerar la investigación como un gasto innecesario. Nos venden el orgullo de crear empresas que no tienen capacidad ni para pagar sueldos de mil euros, que dividen un puesto de trabajo en tres tan solo para tener más beneficios y a veces obtener varias horas extras sin remuneración y nos proponen que los mayores de cuarenta y cinco años se les pueda hacer contratos de formación y de no retribuir a los becarios. Esto no es consecuencia de la crisis, ni que se estén equivocando, es ideología pura y dura. Esta es la España económica que quieren. Tenemos que preguntarnos ¿esta es la que queremos? Si contestamos que no, vayamos dando pasos para que cambie. A lo mejor podemos ser como Francia o... ¿Qué crees?