Parece que a la política económica del Gobierno le salen grietas. No es lógico basar la recuperación económica en la pobreza de la clase media y menos todavía en crear leyes, como la reforma laboral, que la perpetúan en el tiempo y dejan al gobierno sin posibilidad de maniobra, salvo rogar a los empresarios. Siempre queda la posibilidad de modificarla o derogarla, pero los gobernantes la han tomado como dogma de fe y ven lógico que casi todo el poder lo tenga una parte, la España propietaria de los recursos de producción. Las primeras reacciones contra esta política han venido desde la fuerza del voto representada por los funcionarios y los pensionistas. Si no hay modificaciones terminará llegando desde, el centro del problema, la clase trabajadora, bastante mas “ruidosa” y costosa que las anteriores. Un gobierno de la misma ideología que la actual nos sacó, en falso, de una crisis creando una burbuja y privatizando las empresas de necesidades básicas como la luz, petróleo... cuando estalló (ellos ya no estaban en el poder) empezamos una nueva crisis que han combatido empobreciendo a la mayoría de los españoles. Cuando estalle la burbuja de Deuda, que será cuando el poder financiero quiera, ¿que harán? Seguro que la culpa será de otros, ellos ya no estarán en el gobierno. ¿Se venderán como los salvadores?