No me cabe duda de que las críticas que vienen protagonizando el Partido Popular y Ciudadanos durante los últimos tiempos responden a una lucha real por el votante de centro-derecha de este país. La inacción en muchos asuntos del Partido Popular y la victoria de Arrimadas en Cataluña han dado un viento de cola a Ciudadanos que ahora éstos tratan de rentabilizar mientras que el PP trata de evitar que siga creciendo la bola naranja, Puede que ya sea tarde pero el PP está tratando de mostrar al público las debilidades, a su juicio, del partido naranja. Sin embargo, muchas veces, les suponen un boomerang contra sí mismos. Que el PP airee las críticas del Tribunal de Cuentas a Ciudadanos casi da grima cuando miras las numerosos cargos públicos que fueron del PP y están imputados o procesados por casos de corrupción cuando ejercían esas funciones. Cuando hablan de que Arrimadas no presenta su candidatura a pesar de que enfrente tienen una mayoría absoluta independentista se olvidan de ese Rajoy diciéndole que no al Rey. Puede que al final, si los números no dan otra opción, sigan apoyándose como ahora. No obstante, también dijo el SPD que nunca más con Merkel antes de las elecciones alemanas y ahí están otra vez juntos por el bien del país. La lucha entre PP y Ciudadanos es muy real: está en juego la Moncloa.