Jaén siempre es una tierra de personas ilustres, que muestran al mundo su excelencia en sus diversas vertientes, desde la cultural hasta la social, para enmarcar la frase: “Jaén, la ciudad que inspira y te hace volver”. Hay preclaros hijos de la provincia que merecen el más sincero reconocimiento por su labor fértil, honrada y dilecta y que constituyen un ejemplo de los valores más representativos de esta tierra: honradez, perseverancia, sabiduría y lucha por el bien común. Cualidades sublimes, en suma, hasta caligrafiar con la sintaxis más hermosa las siguientes palabras de León Tolstói: “Ahora entiendo que mi bienestar solo es posible si reconozco mi unidad con todos los pueblos del mundo sin excepción”. Pues bien: uno de estos jiennenses que recita con métrica universal los tesoros de Jaén y su provincia es Santiago López Navas, reconocido abogado, profesor e historiador, que nació en Castillo de Locubín, donde es querido por todos. Siempre pendiente de la actualidad política, económica y cultural, Santiago analiza con una opinión muy culta aquellos aspectos de la vida diaria que nos recuerdan en su marco más entrañable y lírico el dicho: “A Jaén se entra llorando y se sale llorando”. Entrega, concordia y amor a su tierra. Este es Santiago López Navas.