Dice el historiador José Alvarez Junco que los españoles teníamos, o tenemos, el estereotipo de violentos porque nos masacramos en la Guerra Civil, y que la Guerra Civil se produjo por nuestro carácter violento. Un círculo vicioso. Ahora, llevamos más de cuarenta años de paz. Entonces, ¿dónde está nuestro carácter violento? Igual sucede con el estereotipo del atraso secular de Andalucía o de Jaén. Otro estereotipo que se pone en cuestión cuando, por ejemplo, compruebas cómo hace treinta años, en nuestra provincia, se producían muy pocos aceites de oliva de máxima calidad y hoy día buena parte de los mejores aceites de oliva del mundo son de Jaén.

Igual que en la calidad, se podría propiciar la presencia en la provincia de muchas empresas que fabriquen la maquinaria recolectora del olivar del futuro que va a sustituir en buena medida a los jornales e impulsar muchas más empresas ligadas a los subproductos que genera el olivar. Ahí también hay mucha innovación, y mucho empleo, por explorar y explotar. Y así en otros campos. “Solo” hace falta estimular mucho más las iniciativas, abonar las ideas y el espíritu emprendedor en la escuela y en la Universidad.