cual deidad mitológica, ha irrumpido la inspección en el instituto. no den el pésame, de verdad, no es tan grave. aún no ha habido derramamiento de sangre. cierto es que han llegado con esa actitud autoritaria de quienes se saben por encima del bien y del mal, pero en el fondo hay que reconocer que tienen (parte de) razón. fastidia que siga creciendo la burocracia y que se pierda la flexibilidad en tantos aspectos. pero tal vez lo peor sea el hecho de que la medusa solo mire en una dirección: la del profesorado. dirán ustedes que es lógico. de la misma forma que cuando un equipo obtiene malos resultados rueda la cabeza del entrenador: es más fácil (y barato) prescindir de una persona que de todos los jugadores. no extraña que el desánimo esté cundiendo en nuestras propias filas y dudemos incluso de cuál sea la mejor manera de dar clase. algunos profes -para evitar transformarse en piedra, supongo- se están convirtiendo en hologramas de sí mismos que hacen campaña más por el mundo intangible de youtube que por el instituto. total, que a la mierda con miles de años de pedagogía. que les den a platón y a aristóteles y a los peripatéticos. gente minúscula: ni que en la vida se aprendiera caminando al lado del que sabe más que uno.