• <span style="text-transform:uppercase">EN SUS MANOS.</span><i> </i><i>En la potestad estatutaria de la presidenta de la Junta de Andalucía está la convocatoria de elecciones. Solo ella parece saberlo y lo dirá muy </i><i>pronto.</i>
    EN SUS MANOS. En la potestad estatutaria de la presidenta de la Junta de Andalucía está la convocatoria de elecciones. Solo ella parece saberlo y lo dirá muy pronto.

En España se vuelve a hablar todos los días de Cataluña, qué cruz, cómo mantienen los independentistas su ‘relato’ permanente y sostenido en el tiempo sin que nadie, ni antes con Rajoy ni ahora con Sánchez, tuerza la mentira empedernida, qué lata, y resulta que aquí abajo, en el Sur, hemos estado muy calladitos. De vacaciones, obviamente, que el Parlamento cierra en verano y el Gobierno se toma sus días de asueto. Más este agosto, que nadie lo sabe, más que la presidenta y alguien más de su partido, que hay que tomar más aire, llenar los pulmones, que se barruntan elecciones autonómicas en Andalucía. Si yo fuese la presidenta de la Junta, que ni lo merezco ni lo pretendo, pero pongamos por caso que lo fuera, convocaría elecciones inmediatas por tres insoslayables razones. Una, porque Madrid huele a lío eterno y a pelea soporífera, por lo tanto no luce acción de Gobierno casi ninguna y Cataluña tiene ‘secuestrado’ al Estado incluso desde Bruselas. Dos, porque fue maestra la jugada del anticipo en marzo de 2015, con ruptura del pacto de Gobierno con Izquierda Unida, para poner dique, además, no lo olvidemos, a la marea del 15M que ya olía a ‘podemita’. Y tres, y definitiva, porque mejor no dejar crecer el sanchismo por estas tierras, ahora que andan ellos y ellas muy subiditos de ánimo con los ‘gobernadores civiles’ o dicho en clave externa, el PP andaluz de Juanma Moreno no votó por Casado como presidente, Pablo Iglesias no quería aquí de candidata por Podemos a Teresa Rodríguez y el avance que se presume en España para Ciudadanos no lo detecta ninguna encuesta por estos lares. Así las cosas, a este humilde juntaletras al que estos calores de septiembre no le van muy bien que digamos, intuye a la vuelta de la esquina un Consejo de Gobierno en Sevilla donde la presidenta Susana Díaz ponga en marcha la maquinaria que el Estatuto le otorga, la convocatoria de elecciones. Y después, primarias socialistas y un atropellado calendario electoral que nos llevará a que San Lucas se llene de políticos en precampaña. Seguramente no me lea la presidenta, pero tampoco creo que por leerme me vaya a llevar la contraria y no decida el adelanto. Con todo, solo hay que esperar a este martes o al próximo, no más.