En esto de las telecomunicaciones, la penúltima palabra parece que la está teniendo una empresa que sostiene los envíos de información visual, auditiva y escrita, en riguroso directo y en el acto. Se denomina Whatsapp. Esta palabra está compuesta de dos partes: what, que es un pronombre interrogativo inglés, con significado ¿qué?, y una segunda parte app, que significaría aplicación informática para móvil. En español la podríamos llamar sin escrúpulo lingüístico alguno como guasá, o todo lo más, guashá. A no confundir con la guasa gaditana que tanto se nos muestra en Canal Sur por épocas de carnaval.

En el mundo estamos más de 1.000 millones de personas, afiliadas a esta aplicación informática. Es por lo que propongo que se escriba, se hable, se critique, e incluso si necesario fuera, se prevenga el uso de tanta cultura guashá. Porque algunos nos consideramos con el derecho —si estamos aburridos— de enviarnos casi a diario, varios envíos de vídeos de tipo ideológico, humorístico, religioso, deportivo, etcétera, etcétera. En fin, aunque estamos en nuestro derecho de no contestar, es bueno que no abusemos del tiempo ajeno.