La población mundial en 1950 era de 2.500 millones de personas. Hoy, la población se ha triplicado. Ya va camino de los 8.000 millones de personas. ¿Hasta cuándo podremos seguir creciendo así? China quitó a finales de 2015 la política del hijo único. Malthus ha sido superado (hoy hay más personas que nunca y los alimentos no se han resentido). Por otro lado, las políticas denigrantes de Banco Mundial o Fondo Monetario Internacional que daban ayudas al desarrollo a cambio de control de la natalidad devinieron en infanticidios en algunos países. Todo es discutible. Incluso si los controles a la natalidad son necesarios. Lo que sí creo es que algún tipo de solución habrá que encontrar entre todos porque si no hacen falta controles habrá que acordar cómo vamos a alimentar a la humanidad y cómo evitamos, por ejemplo, altas tasas crónicas de pobreza mundial. La población en Europa ha crecido de los 550 millones de personas en 1950 a los ochocientos millones actuales. En Asía, de los 1.400 millones en 1950 a los cerca de 4.700 millones actuales. ¿Quién le dice al gigante asiático que debe limitar su natalidad? ¿Debe crecer ese continente como decida con las consecuencias futuras que puede acarrear en toda la humanidad?. ¿Quién le pone el cascabel al gato? Hacen falta acuerdos globales, como en otros asuntos, que hoy distan mucho de ser reales.