Parece ser que la experiencia se está dejando notar en los rectores del Real Jaén. Se inició la confección de la nueva temporada 2018-19 y se están cubriendo los objetivos en silencio y con eficacia. Hace años que no vivimos un inicio de campaña tan tranquilo como este, en el que parece que todo está debidamente programado y se avanza sin hacer ruido, como una seda. Este es un buen síntoma que denota serenidad y previsión. Así, sin darnos apenas cuenta, se ha completado la plantilla de jugadores, se abrió una nueva campaña de socios —que está teniendo por el momento buena respuesta de los aficionados, pese a las fechas tan tempraneras—, se ha confeccionado el programa de encuentros amistosos de pretemporada y la plantilla ya ha comenzado su preparación a las órdenes de Germán Crespo. Todo parece estar saliendo con arreglo a lo programado.

Los rectores han hecho su trabajo, un poco olvidados del flujo de la afición, entretenida en la marcha del Mundial de Rusia, pese a que España dejó mucho que desear en su actuación, ofreciendo un rendimiento lamentable e inesperado para las esperanzas de los españoles. Bueno, pues ya pasó el Mundial y ahora las miradas y la atención sí se van centrando en lo que se cuece en torno al Real Jaén. Pronto empezará a valorarse la calidad de los nuevos fichajes. Todo hace pensar que las cosas se han hecho mejor que la temporada pasada, pero esto solo es una percepción, porque será la marcha de la Liga que vaya descubriendo a cada uno y poniéndole en su sitio. El nuevo entrenador tiene bastante experiencia en esta categoría del fútbol español y conoce bien a los jugadores más capaces para dar el máximo cada jornada.

La plantilla sí parece más compensada. Se ha puesto especial énfasis en reforzar la línea medular, que fue la que más altibajos tuvo la campaña pasada y se han buscado hombres más familiarizados con el gol. Jugadores que desbordan, que dominan el juego aéreo, que saben tratar la pelota. Esto al menos es lo que se nos ha dicho. El fútbol está lleno de irregularidades y no pocas veces lo que ha sido bueno en un equipo no llega a cuajar en otro, o al contrario. Yo nunca arriesgo en mis opiniones. No haré juicios de valor hasta no ver cómo se mueve el nuevo equipo y conocer lo que cada jugador es capaz de hacer o no hacer. La confianza en Germán Crespo es grande, pero el fútbol es muy caprichoso en ocasiones.