Se está removiendo el patio cual se remueven las arquetas y sumideros antes de la tormenta. A los jubilados les está llamando a la puerta el racaneo con que se ha abordado el abono de sus pagas. Ese 0’25% es de traca, pero es que además tienen que acudir en ayuda de sus descendientes. Hasta ahí llegó el sacrificio. Pretender que se siguiese en la misma situación, cuando se presume de la salida del túnel era tratar al colectivo de tontos. Porque es que además estaban asustando al personal, que por un lado querían asegurar la tranquilidad y por el otro preconizaban el colapso. Y en esto entramos en el otro movimiento que se desata. Me refiero a lo que atañe a la mujer, a sus aspiraciones. Convocar a manifestarse a las mujeres es cosa a tener en cuenta, no a minusvalorar. Adaptarse a los tiempos obliga que el hombre tenga que asumir unas responsabilidades y unos roles activos respecto al tema. Los dos movimientos crean un estado de opinión que no favorece al gobierno. Pero la izquierda plantea a destiempo la reversión de la pena indefinida revisable. Le da aire.