Ya con mis nervios más en reposo me decido a poner por escrito lo que siento y pienso de este cuerpo honroso como es la Guardia Civil española. Ángeles verdes les llamo, por su valor y arrojó, dicho con toda justicia. Ellos están donde está el peligro. Nunca nos han defraudado. Socorren en carreteras, disturbios, heridos, a mujeres en peligro extremo, niños, ancianos y toda clase de alteraciones contra la paz y el orden de esta nuestra Nación Española. Los ciudadanos nos sentimos arropados siempre por ellos. Cuando hace unos meses Barcelona se levantó, fui una persona más de las muchas que admiramos su actuación cívica y sufrida, nunca imaginé que yo precisaría un día no muy lejano de ellos. Ahora, desde la calma, les agradezco su actuación y el apoyo que me dispensaron en el asalto a mi casa por unos maleantes. Incondicional ayuda y trato que tanto me reconfortaron en esos momentos angustiosos. Mil gracias a todos, en particular por lo largo en horas (toda la madrugada del Jueves Santo). No podré olvidar nunca a la digna pareja de números: Telesforo Ávalos y Juan José Medina por su apoyo y amabilidad. Al gerente de Hotel Torrezaf de Torredelcampo. Un sin fin de buenos detalles y fina solidaridad.