• MANGA POR HOMBRO.<i> Vista del interior de la sede de la asociación de vecinos de Santa Ana, empantanada por las obras.</i>
    MANGA POR HOMBRO. Vista del interior de la sede de la asociación de vecinos de Santa Ana, empantanada por las obras.
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11/09/2018

A buen ritmo”. Así van las obras en la sede de la asociación de vecinos de Santa Ana. Al menos, de esta forma lo expresa su presidente, Alfonso Gea. No es para menos que cualquier plazo de tiempo les parezca positivo a los vecinos del barrio, puesto que, según manifiesta Gea, llevan esperando a que comience la reforma del edificio “más de cinco años”.

En este sentido, hace algunas semanas que los operarios se afanan en la sede vecinal de este populoso barrio linarense. Concretamente, se trabaja en la cubierta y en la estructura del edificio, ”gravemente damnificada” por el paso de los años sin acometerse intervención alguna. Ahora, por fin, los vecinos de Santa Ana disfrutarán de un edificio “en condiciones” gracias a las obras de mejora que acomete la Administración local en el edificio.

El alcalde, Juan Fernández, anunció hace unos meses el inicio de una serie de reformas que visitarían numerosos barrios de la ciudad. Por un lado, se firmó el contrato con la empresa encargada de acometer las mejoras en las sedes de asociaciones de vecinos y, por otro, las que se iban a desarrollar en las calles, encaminadas a la mejora de espacios públicos, acerado y redes de suministro de agua, entre otras. “Las intervenciones en las asociaciones de vecinos eran ya muy necesarias y responden a un compromiso que adquirí con los ciudadanos y los presidentes de estos colectivos en 2015”, dijo Fernández, a la vez que puso de relieve la “encomiable” labor que realizan desde las asociaciones de vecinos. “Es más fácil gobernar”, afirmó, en referencia a que se da la posibilidad de que haya una comunicación fluida y directa entre el Ayuntamiento y las necesidades de los barrios que componen Linares.

La Administración local ya ha finalizado algunas intervenciones en otras sedes, la mayoría de ellas relacionadas con problemas en la techumbre, aunque el caso de la de Santa Ana era especial, puesto que, tal y como subraya Gea, el paso del tiempo le confirió a esta reivindicación el carácter de “histórica”.

Con el inicio de las obras vieron algo de luz, pero ahora el presidente se muestra “muy contento” porque el final de las reformas está cerca y esto permitirá “retomar actividades que hace tiempo no se realizan por las malas condiciones en las que se encontraba el edificio”.

Los vecinos están contentos y, por ende, su presidente también. La reforma está próxima a concluir, pero desde el Partido Popular no descansan y, dentro de su campaña “Miles de pasos por Linares”, visitaron la zona para poner de manifiesto todas y cada una de las “necesidades de los vecinos”. Entre ellas, un quiosco que llevaba abandonado más de una década y que, según los vecinos, se había convertido en un “nido de ratas”. “Eso está solucionado, ya han retirado la estructura”, afirma Gea, que mira al futuro con alegría por este “lavado de cara”.