• PRESENTACIÓN. <i>Miguel Duvison, José Folgado, Juan Lasala y Eva Pagán, durante la comparecencia.</i>
    PRESENTACIÓN. Miguel Duvison, José Folgado, Juan Lasala y Eva Pagán, durante la comparecencia.

Red Eléctrica considera que Jaén es una tierra que está suficientemente dotada de infraestructuras eléctricas para dar cobertura a las necesidades energéticas de su población e industria y, también, para los proyectos inmediatos de futuro. Por eso, la compañía —después de concluir las nuevas instalaciones en Andújar y Marmolejo— da por cerrado el capítulo de inversiones a falta de unas labores de repotenciación de una línea que parte desde la campiña y llega hasta Puertollano, según indica el delegado de Red Eléctrica en Andalucía, Miguel González. No obstante, señala que la empresa cuenta con diversas convenios de colaboración con ayuntamientos —dentro de su responsabilidad social— para apoyar iniciativas que beneficien a los hombres y las mujeres que viven en la provincia. La rehabilitación de patrimonio histórico en Andújar y la construcción del jardín botánico de Marmolejo —junto al balneario— son dos buenos ejemplos.

Por otro lado, el consejero delegado de Red Eléctrica, Juan Lasala, se convierte en primer ejecutivo de la compañía, según indicó el presidente, José Folgado, en un encuentro previo a la junta general de accionistas que se celebra hoy en Madrid. Asimismo, la compañía alcanzó unos beneficios —después de impuestos— de 606 millones de euros con un incremento en términos homogéneos del 8,3 %. Red Eléctrica invirtió en las infraestructuras de transporte 410,7 millones de euros, lo que representó la puesta en servicio de 414 kilómetros de circuitos de nuevas líneas y 136 posiciones de subestación, incrementándose la capacidad de transformación.

La cifra de negocio alcanzó los 1.939 millones de euros, superando en un 5 % la cifra registrada en el año anterior como consecuencia del incremento de los ingresos de transporte en España por las puestas en servicio de 2014 y de los ingresos asociados a la prestación de servicios de telecomunicaciones, que ascienden a 83,5 millones. Por otro lado, el Plan Estratégico se basa en reforzar los criterios de eficiencia para adecuar la compañía a un nuevo entorno regulatorio y retributivo más exigente.