•  ENTRE PEATONES. <i> Motocicletas estacionadas sobre la acera del Paseo de la Estación, en el centro.</i>
    ENTRE PEATONES. Motocicletas estacionadas sobre la acera del Paseo de la Estación, en el centro.
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21/01/2018

No importa el día, aunque entre semana la cantidad se multiplica. Las motocicletas y ciclomotores comparten espacio con los peatones en las aceras del Paseo de la Estación. Raro es encontrar un “hueco” libre entre marquesinas y bordeando los jardines. “Si es que no hay sitio y se deja donde se puede”, justifica Ana María Lanza, propietaria de Mon Amour, una de las tiendas de ropa del Paseo de la Estación que en sus vistas cuenta con los vehículos de dos ruedas. Lleva un año en funcionamiento así que, en su opinión, no tiene tanta experiencia como otros comercios para hablar al respecto, pero el problema “está ahí”. “Mi marido es motorista y suele aparcar aquí cerca porque no le queda otra”, explica Lanza. Son conscientes de que no está permitida la acera como zona de estacionamiento de vehículos, pero no ven alternativa. “Cada vez que vemos pasar un policía municipal nos preocupamos; a veces ponen multa, otras no, cuando empezaron con la peatonalización hubo más controles, ahora hay menos, a saber mañana”.

De hecho, los comercios aseguran que entre los numerosos cambios que ha traído la peatonalización, la eliminación de los aparcamientos para las motocicletas —como el que había junto a la Plaza de la Constitución o en Deán Mazas— ha provocado “caos”. A pesar de la ampliación del estacionamiento para estos vehículos frente al IES San Juan Bosco, en Millán de Priego, el espacio ofrecido es “insuficiente”.

“Jaén es una ciudad de motos, a ver cuándo se dan cuenta”, declara Ramón Domínguez, encargado de Oliver Green, negocio de moda de caballero. Él mismo es conductor de moto y lo defiende: “Es más ecológico y rápido”. Confiesa que aparca la suya un poco más abajo de su tienda, “donde no molesta a nadie”. “La acera es ancha, hay sitio para todos”. Cuando se le pregunta sobre las quejas de algunos vecinos por la velocidad de las motos en un lugar exclusivo para peatones o en el peligro para los niños, asegura, rotundo, que ellos “no van rápido” y que, en el momento de estacionar, lo hacen “con mucho cuidado”. “Sin tranvía, sin coches y sin motos, al final la gente tendrá que subir toda la cuesta andando”, dice Domínguez.

Su petición, junto con la de varios negocios de la zona, es clara: Más aparcamientos para las motocicletas. “En el antiguo edificio de Banesto ya era difícil encontrar sitio, y ahora que lo han quitado, es peor”, lamenta el encargado, e insiste en la necesidad de la creación de lugares de estacionamiento para los motoristas, “por el bien de los ciudadanos y los comercios del centro”.

Desde la asociación de vecinos Puerta del Ángel aseguran que, aunque no han recibido una petición oficial al respecto, son conscientes de la situación y consideran que la peatonalización “no está cerrada”. Dolores Arrebola, presidenta del colectivo, afirma que están “a la espera” de ver el uso del espacio para, de esta forma, observar qué deficiencias se presentan. “Sabemos que hay gente que está contenta con la nueva fórmula de la peatonalización y otras que opinan que se puede mejorar”.

Según fuentes del Ayuntamiento consultadas por este periódico, la falta de espacio es “rigurosamente y demostrablemente incierto”. Subrayan que este último año las zonas creadas ofrecen “cientos de plazas que antes no existían”, en la Plaza de la Libertad, el Portillo de San Jerónimo, en las calles Doctor Eduardo Arroyo, Millán de Priego y Muñoz Garnica, así como en la ampliación en Los Álamos.