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27/08/2018

Hace mucha calor en agosto, llegan los días de vacaciones tras un intenso año lleno de trabajo y la costa llama a los deseosos de relajarse en un entorno diferente. Pero, ¿qué pasa si en el alojamiento de destino no permiten animales? Algunos se quedan en casa, pero otros prefieren abandonar a sus mascotas antes que sacrificar unos días de remojo en la costa andaluza. Este es el problema, que afecta fundamentalmente a los perros, al que deben hacer frente las asociaciones y refugios de animales durante los meses de verano, una época en la que se incrementan los avisos de ciudadanos que ven cómo un nuevo vecino peludo se muda a su barrio, donde vaga si rumbo tras sufrir el abandono de la que era su familia, que prefiere disfrutar de una semana de vacaciones “sin lastres”.

Lara Martínez, responsable de The Animals Home, comenta que este verano recibieron más de una treintena de avisos por abandono de perros, algo que comienza a tomar un matiz preocupante. “No solo nos han llamado para alertarnos de la presencia de perros abandonados en la calle, sino que muchas familias nos cuentan que no pueden hacerse cargo de los animales, bien por temas relacionados con las condiciones de trabajo o por motivos económicos”, señala Martínez, a la vez que pone de manifiesto algo que considera, cuanto menos, deleznable: “Hay gente que nos ha llegado a pedir que nos hagamos cargo de sus mascotas porque se van de vacaciones y no se las pueden llevar”. En este sentido, asegura que, incluso, algunas de estas familias reconocieron que no quieren gastar dinero en guarderías caninas. “A veces son personas que llevan cuatro o cinco años con su mascota, es decir, que no es nada nuevo para ellos”, lamenta Martínez.

CASAS DE ACOGIDA. En concreto, The Animals Home trabaja con casas de acogida. Se trata de una serie de viviendas que se prestan a ser la residencia temporal de perros que se quedan sin hogar. “Hay muy pocas, por lo que a veces tenemos que recurrir a guarderías”, apunta Martínez, sobre una medida por la que tienen que poner dinero de su bolsillo. A este respecto, a parte de todos los avisos que recibieron sobre animales abandonados, esta asociación se trasladó a Granada para recoger una camada formada por una decena de cachorros y su madre. “El verano es una época muy mala, se producen abandonos a mansalva”, denuncia la responsable de The Animals Home. Por su parte, Lorena Cobo, de Abyda, comparte opinión. “Recibimos avisos de forma continua a través de redes sociales y al refugio llega mínimo un perro cada día”, subraya Cobo, acerca de una problemática sobre la que no se atreve a dar cifras exactas. Aún así, reconoce: “Las protectoras sufrimos en verano, puesto que disminuye el número de adopciones y suben a gran escala los abandonos”. En otro orden de cosas, Martínez reconoce que, aunque este año recibieron un gran número de solicitudes por este tema, también recibieron avisos de los mismos dueños alertando que no se pueden hacer cargo, por motivos de distinta índole, de sus mascotas.

En esta línea, la solución a este problema consiste en educar a los ciudadanos y “sensibilizar” sobre el tema a la población. Los animales no son un juguete del que uno se puede cansar en verano, sino que, para las asociaciones, deben ser un miembro más de la familia. De este modo, coinciden en denunciar una “lacra” que se repite cada año con la llegada de las altas temperaturas durante los tres meses de verano.