“Debemos abrirnos a más disciplinas”
Diego molina jurado
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02/04/2018
Natural de Mancha Real, se presenta como candidato a representante provincial del Colegio de Ingenieros de Caminos. Su proyecto se centra en “crear compañerismo” y acercar las nuevas tecnologías

—En su propuesta como candidato habla de traer “nuevos aires” al Colegio de Ingenieros de Caminos de la provincia, ¿cómo plantea hacerlo?

—Con las nuevas tecnologías, aunque la labor previa de los compañeros también es importante y está ahí, con el uso de los más modernos métodos de comunicación, como Cloud, Dropbox o Google Drive. Muchos ya lo utilizan habitualmente y es un pilar para avanzar en el proyecto de renovación.

—¿Qué objetivo busca con esta modernización del colegio?

—Acercanos a la sociedad y darnos a conocer. Uno puede pensar que nosotros solo nos dedicamos a carreteras, que es lo normal, pero hay más disciplinas, como el abastecimiento de agua potable o sobre la depuración de aguas residuales en la actualidad, así como en el planteamiento urbanístico o la gestión de cualquier estructura. Es necesario que la sociedad conozca nuestra opinión técnica, igual que se acude a la de los abogados o técnicos. Se nos debería tener más en cuenta.

—El proyecto ya tiene nombre, “Camineros Jaén 2.0” , se intuye que la base son las nueva tecnologías, ¿verdad?

—Así es. La creación de una base de datos que ayuda al resto de compañeros es muy importante a través de las plataformas gratuitas que ya he comentado, de esta forma los colegiados podrán acceder a un amplio mapa de información técnica y no técnica para el uso de todos, sin importar su localización geográfica.

—En su campaña insiste en la importancia de los colegiados y su participación en las decisiones, ¿por qué?

—Ellos son el pilar de la institución. Por eso es esencial fomentar la relación entre los miembros. Este es un proyecto para ilusionar a muchos que pueden estar, ahora mismo, algo desapegados del Colegio. Tal vez no encuentran las ventajas de su pertenencia, posiblemente porque no se ha sabido transmitir adecuadamente. No hay que olvidar que la unión hace la fuerza, y más en esta vorágine donde el trabajo colaborativo marca la diferencia.

—Y el colegio sería la base.

—Es el nexo de unión entre los miembros para afrontar los nuevos retos del futuro.

—¿Cuáles serían los retos a los que debería hacer frente el colegio para avanzar mejor?

—Debe fijarse más en los ingenieros y ofrecerle servicios tanto a nivel interno como externo, para que la sociedad conozca la capacidad y las competencias profesionales del sector. Vivimos en un mundo muy competitivo, con muchas carreras donde elegir, por eso hay que recuperar las disciplinas que estaban olvidadas dentro de la profesión, como el planteamiento urbanístico. En época de mucho trabajo los ingenieros se han centrado más en la facturación diaria y, a cambio, se han descuidado otra serie de disciplinas que se deberían recuperar.

—Por desgracia, la situación de los ingenieros no es tan boyante como hace unos años, lo cual también habrá afectado al colegio, ¿es así?

—Hay muchos compañeros de profesión que, desgraciadamente, han tenido que salir fuera de España, como a Inglaterra, Emirato Árabes o Sudamérica para sobrevivir a la crisis del ladrillo. La caída del sector de la construcción también nos golpeó con fuerza. Ahora parece que se empieza a vislumbrar un poco de mejora, pero todavía queda mucho trabajo por hacer. Esta evolución ha demostrado que no podemos depender de un sector tanto como lo hicimos con el de la construcción. Por eso insistimos en la idea de abrirnos a otros campos para, de este modo, resurgir como colegio.