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02/09/2018

Los primeros resultados de la investigación sobre la muerte, este pasado viernes, del líder de la autoproclamada República Popular de Donetsk, en el este de Ucrania, Alexander Zajarchenko, están investigando al círculo de asesores más próximo al mandatario como presuntos cómplices de su asesinato, causado por la explosión de una bomba activada por control remoto dentro de la cafetería donde se encontraba, según fuentes de seguridad.

La bomba fue colocada o bien en un candelabro o en una lámpara de suelo, y según las mismas fuentes es “prácticamente imposible” que estuviera ahí sin el conocimiento o la ayuda de gente cercana al mandatario, de acuerdo con estas fuentes al diario ruso “Kommersant”.

Según el “Kommersant”, la cafetería “Separ”, escenario de la detonación, es propiedad de un jefe del aparato de seguridad de la república, y entre sus clientes se encuentran “invitados de alto nivel”, así que “era un lugar muy bien custodiado”. Es por ello que la investigación se está centrando ahora en los asesores más próximos al proclamado como “primer ministro” de Donetsk cuya muerte ha vuelto a poner la región en situación de máxima alerta.

La investigación también está examinando el protocolo de la detonación. Según los primeros resultados, la bomba estalló por control remoto con una llamada de teléfono móvil, efectuada por un responsable directo que se encontraría cerca de la cafetería para ver el momento en que entraba Zajarchenko. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ha negado cualquier responsabilidad en el ataque contra Zajarchenko, respondiendo así a las acusaciones de Rusia y los separatistas ucranianos.

“Los servicios especiales ucranianos no tienen nada que ver con esto”, dijo la portavoz del SBU, Elena Guitlianskaya, según informa la agencia de noticias UNN. La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, Maria Zajarova, acusa al “régimen de Kiev” de organizar el ataque contra Zajarchenko y pide una investigación imparcial.