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sábado, 17 noviembre 2018
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URGENTE

La Asociación de Mujeres Quiteria, una denominación que evoca a la copatrona local, es una de las asociaciones más dinámicas de Sorihuela de Guadalimar. Tal circunstancia, como explica el alcalde, José Manuel Leal, la hace merecedora del premio “Reino de Jaén La Loma y Las Villas” otorgado por el Ayuntamiento.

Dori Muñoz, quien preside el colectivo desde su constitución, hace veintitrés años, destaca el número de miembros, 62, una cifra que lo coloca en uno de los niveles máximos desde que surgió. La responsable se siente muy cómoda con el grado de apoyo que recibe de las socias y con el constante respaldo municipal.

Muñoz destaca que en febrero se fija, en asamblea general, la programación para cada año, aparte de aprobarse las cuentas. Los contenidos suelen consistir en charlas, cursos y talleres. Uno de los hitos señalados es la Semana de la Mujer, promovida por la entidad y financiada por el Ayuntamiento. Una de las facetas de la que está más curiosa la responsable es la viajera. Normalmente se preparan dos desplazamientos cada temporada. Uno sirve a las participantes para conocer España y otro para visitar municipios de la provincia de Jaén. En este último caso se le da el formato de intercambio con otra asociación, por cuyo funcionamiento también se interesan. “Una de las ventajas de la asociación es que permite a gente de un pueblo tan pequeño como el nuestro acercarse a otros lugares”, dice la presidente del colectivo.

Igualmente hay convivencias con asociaciones femeninas de El Condado, en un encuentro anual itinerante. En cuanto a los talleres y los cursos de formación se eligen las materias a petición de las socias, de manera que se abordan, por ejemplo, las nuevas tecnologías, el alzhéimer o la fibromialgia. Como fecha señalada, Dori Muñoz menciona el Día de las Migas. Se trata de una convocatoria culinaria en las que “Quiteria” invita a comer a todo el pueblo con motivo de las fiestas en honor de la patrona, Santa Águeda.

En relación con el galardón, la dirigente lo califica de “maravilloso” y lo considera un acicate para perseverar en el trabajo desarrollado desde la planta superior del hogar del jubilado donde hay actividades muy participativas, como las sesiones de aeróbic o pilates. Con vistas al futuro, Muñoz es clara: “Esperemos, por lo menos, que nos quedemos como estamos ahora. La asociación, que bajó a cuarenta socias, se renueva, pues entra gente por la que sale, mujeres que fallecen o que ya son demasidado mayores para asistir a las actividades que programamos a lo largo de todo el año”.