• <span style="text-transform:uppercase">TRIUNFO</span><i>. Sebastian Vettel celebra su victoria en el GP de Bélgica.</i>
    TRIUNFO. Sebastian Vettel celebra su victoria en el GP de Bélgica.

El piloto alemán Sebastian Vettel (Ferrari) ganó el Gran Premio de Bélgica, decimotercera prueba del Mundial de Fórmula 1, por delante del británico Lewis Hamilton (Mercedes) y del holandés Max Verstappen (Red Bull), tras una trepidante carrera cuya primera curva dejó fuera al español Fernando Alonso (McLaren) a causa de un accidente múltiple.

Vettel redujo con esta victoria su desventaja respecto al liderato mundialista del propio Hamilton, después de haber completado como líder las 44 vueltas al larguísimo circuito de Spa-Francorchamps. Así, el alemán exhibió más pericia para esquivar los incidentes del comienzo y situarse en cabeza, durante una jornada en la que el también español Carlos Sainz (Renault) concluyó en el undécimo lugar. Con 7.004 metros, el circuito más largo del Mundial revivió el “shock” del GP de Bélgica del año 2012 cuando se apagaron las luces del semáforo. A expensas de encarar tal situación, Sainz cambió el motor de su coche; pero poner esa cuarta unidad de potencia provocó que la dirección de carrera lo mandase al fondo de parrilla, para salir penúltimo. Ese baile previo de posiciones hizo que Alonso saliera desde la decimocuarta posición y no desde la decimoséptima, lo cual paradójicamente le vino peor después. Aunque poco importó pues nada más arrancar, el alemán Nico Hulkenberg se pasó muchísimo en la primera frenada y embistió a Alonso, cuyo coche literalmente voló por encima del monoplaza del monegasco Charles Leclerc (Sauber). El asturiano rememoró con ello un incidente casi idéntico sufrido en 2012, conduciendo entonces para la escudería Ferrari.