• <span style="text-transform:uppercase">EXPECTACIÓN</span><i>. Ciclistas y aficionados disfrutan de la décimo cuarta etapa de La Vuelta a España.</i>
    EXPECTACIÓN. Ciclistas y aficionados disfrutan de la décimo cuarta etapa de La Vuelta a España.

Espectacular. Ese es el adjetivo que define a la décimo cuarta etapa que comenzó en Écija y acabó en La Pandera. Muchos eran los aficionados que llegaron de diversos puntos del país, para apoyar, entre otros, a Landa, Contador o Froome. El ambiente era el de las grandes ocasiones. Ni frío ni calor, una temperatura agradable a la que el público asistente agradeció animando a cada ciclista que recorrió la sinuosa carretera hasta llegar a La Pandora, que relució.

Tanta era la expectación que, horas antes de que llegasen los corredores a la meta, centenares de “amateur” subían por la A-6050 para llegar lo antes posible y pillar un buen sitio para disfrutar de la etapa. Algunos aficionados no daban crédito, estaban en “shock” por la magnitud de la etapa. “Estamos muy contentos y muy ilusionados con la etapa de hoy. Esperamos que haya mucha emoción y pasar un día y una experiencia muy bonita, ya que cosas así no se viven todos los días ni todos los años”, declaraba un miembro del “Bike Team” de Los Villares, que era la primera vez que subían a la cima de La Pandera ya que “muchas veces la cortaban”. De este modo, otro componente del grupo “Bianchi” llegado de Madrid confesaba: “La experiencia de subir a La Pandera es muy bonita. Es un puerto muy duro. Además había mucha gente por el camino por lo que ha estado muy entretenido”. Este aficionado esperaba que Contador le diese una alegría, pero no pudo ser ya que el madrileño, natural de Pinto, acabó la etapa en el puesto número siete.

Algunos seguidores subieron a La Pandora en bici, otros andando, otros tomaron la decisión de acampar allí, otros no. Un componente de un grupo de La Higuera, que decidió subir andando, afirmaba: “La subida ha sido muy dura, estamos muy cansados, hemos tardado alrededor de dos horas, pero a pesar de esto, la recomiendo, merece mucho la pena”.

Conforme iban pasando las horas, la expectación era mayor. A eso de las 17:38 cuando el polaco Rafal Majka cruzaba la línea de meta el público jaleaba y animaba al miembro de Bora Hansgrohe. Algo que se repitió hasta que el último ciclista entró por meta.

La Vuelta a España no teme por su seguridad. Alrededor de ochenta agentes policiales se encargan de controlar la salida y la entrada a meta de cada vuelta, así como la seguridad integral del público, la carrera, las autoridades y del control “antidoping”.

De esta forma acabó la décimo cuarta etapa de La Vuelta a España en la que Rafal Majka conseguía la victoria. “Me he tomado como algo personal. Sabía que iba a ganar”, confesó el flamante ganador.