• <span style="text-transform:uppercase">jugadORES.</span><i> El once inicial del Linares Deportivo en el encuentro ante el Antequera.</i>
    jugadORES. El once inicial del Linares Deportivo en el encuentro ante el Antequera.
|
10/12/2018

Linarejos recibió ayer la visita más potente de lo que va de temporada y el resultado fue un fantástico duelo entre dos equipazos. Linares y Antequera jugaron un partido rebosante de tensión, buen fútbol, pizarra y actuaciones individuales de máximo nivel, demostrando que son dos de los grandes colectivos de Tercera División

La puesta en escena denotó el respeto mutuo existente. El cuadro visitante dominó la posesión durante la primera media hora pero no así el encuentro, pues los tres centrales azulillos supieron contener cada ofensiva malagueña. El Linares, por su parte, comenzó el choque con un ritmo pausado que, en el minuto 28’, giró ciento ochenta grados tras una decisión arbitral. Pedro Beda cayó sobre la línea del área tras un empujón y el árbitro amonestó al brasileño por supuesta ficción del brasileño. A partir de ahí, los mineros enrabietaron, comenzaron a imprimir mayor vértigo a su fútbol y tres hombres se erigieron protagonistas. Un Rodri vestido de torero, cuyos giros esquivaban las embestidas oponentes, un Barba hiperactivo por todo el campo y un Miguelito que se comió el césped desde el carril derecho fueron un dolor constante para los de José Jesús Aybar. El equipo comenzó a tocar con fluidez, a cambiar el juego para girar al rival y a rondar la meta visitante tanto desde las bandas como por dentro. Rosales de falta, Barba desde la frontal y Josema con un cabezazo se acercaron al gol aunque, en la otra área, Lopito volvió a vestirse de santo en un mano a mano.

Finalmente el 1-0 cayó tras un penalti por mano en el 65’. Rosales, con traje de especialista, la mandó a la escuadra y el tanto hizo justicia a una gran salida de vestuarios de los de Arsenal. Sin embargo, el esfuerzo físico de un choque tan tenso empezó a hacer mella y Aybar lo leyó antes. En el 68’ ya había realizado sus tres cambios mientras que el míster minero esperó hasta el 76’ para acometer su primera sustitución. Chinchilla y Bolo no entraron demasiado bien al ritmo impuesto en el partido y los últimos minutos fueron de acoso y derribo visitante. Tras casi 900 minutos sin encajar gol, Linarejos asistió a una chilena de Alberto en el 86’ que perforó el muro minero tras tocar en Anaba. Empate y primeros puntos que vuelan del feudo minero.