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10/09/2018

La noche sin estrellas de Cazorla quedó inundada el pasado sábado por las canciones de Rubén Pozo, excomponente de Pereza, y algunos de los grupos y artistas locales más reconocidos dentro y fuera de la provincia, como Black Cat Bones, Loic Zalez, Versos Robados y Lillo DXJ. Se clausuraba así un festival con cuatro años de historia, el IV Festival Cazorla Suena, que comenzó el pasado jueves 6 de septiembre, y que, tras las actuaciones de Supervilar o Sonrisa de Cheshire en la tarde del viernes, se retomó con fuerza el sábado.

La velada comenzó en el Café del Alma con el directo de Pino, a las 17:30 horas. Sin embargo, todas las miradas estaban puestas en el Auditorio del Cristo. Black Cat Bones dio la bienvenida a todos los asistentes con versiones del blues más clásico interpretadas por el cantante de origen inglés, Mauricio Leguizamo, y acompañado al piano por el antiguo componente de la banda cazorleña Pentágono, Jesús Esturillo.

A partir de las 22:30 horas, le llegó el turno a Loic Zalez, que presentará su primer disco a finales de octubre, y cuyo rostro se hizo conocido por su participación en “La Voz”. Ante un público entregado, realizó versiones acústicas de grandes clásicos del pop rock internacional como Creep, de Radiohead. Ya con un auditorio a rebosar, llegó el tributo a Joaquín Sabina, por Versos Robados y Pedro Vilar, que cerraron magistralmente una épica actuación con Calle melancolía.

Rubén Pozo, premiado en el festival por su trayectoria musical, demostró una gran complicidad y cercanía con el público con canciones de su último disco Habrá que vivir y algunas de las más destacadas de su discografía en solitario.

Solo los que aguantaron hasta el final bailaron al ritmo de pinchadiscos local, Lillo DXJ, cerrando una noche de buena música en un municipio poblado de artistas siempre respaldados por el público.