Unos días de cielos casi despejados dieron paso a un Viernes Santo pasado por agua. La consecuencia en el día grande de la Pasión alcalaína es que solo una de las tres procesiones —la del Santo Entierro— salió a la calle, aunque de manera fugaz, ya que, en apenas cuestión de minutos —la Virgen de la Soledad continuaba en el templo—, tuvo que darse la vuelta el cortejo del Yacente, una comitiva que incluía a penitentes que arrastraban cadenas.

Por la mañana, la lluvia, que empezó a caer en torno a las diez, impidió el desfile general, previsto a las once con la presencia de las hermandades del Ecce-Homo, los Apóstoles, el Gallardete y el Dulce Nombre de Jesús y Santa Caridad. Sin embargo, los fieles abarrotaron la iglesia de Consolación, mientras las bandas interpretaban diversas piezas y había oraciones dirigidas por el arcipreste, Juan Ramón Gómez. Por la tarde, después de los intensos chubascos, el temor de que se repitieran abortó la presencia, en el casco antiguo, de las cofradías del Cristo de la Salud y de Nuestra Señora de las Angustias. Las respectivas agrupaciones musicales, acompañadas de las bandas infantiles, agasajaron a sus titulares en los respectivos templos, la iglesia de San Juan Bautista, en el caso del Señor, y de las Angustias en el de la imagen mariana. El programa “Andalucía Directo”, como estaba previsto, emitió desde Alcalá la Real. Las precipitaciones, sumadas las de la madrugada de ayer, sumaron alrededor de trece litros por metro cuadrado en el casco urbano.

Hoy queda la última convocatoria de la Semana Santa, la del Resucitado, con salida desde el templo del Salvador, hacia las once y cuarto, justo después de la eucaristía. La comitiva asciende hasta el entorno de El Llanillo.