El Domingo de Resurrección puso punto final a una intensa Semana Santa que la ciudad patrimonial vivió con recogimiento, pasión y devoción gracias a las diecinueve cofradías que desfilaron por las calles del municipio de los Cerros en conmemoración de la muerte y la vuelta a la vida de Cristo. El último día fue soleado, a pesar de las lluvias caídas el Viernes Santo, que hicieron acortar el recorrido a Nuestro Padre Jesús Nazareno, regresar rápidamente a La Caída y obligaron a suspender los itinerarios de La Expiración, Las Angustias y El Santo Entierro y volver a San Millán a la Cofradía de la Soledad, con consiguientes lágrimas entre hermanos y devotos por no poder desfilar, un día tan señalado, junto a sus titulares.

El buen tiempo dominical permitió a los hermanos de la Real Cofradía de Jesús Resucitado y Nuestra Señora de la Paz cubrir la totalidad de su recorrido por las principales calles del casco antiguo y regalar a fotógrafos profesionales y aficionados magníficas instantáneas para presentar al concurso del cartel anunciador de la Semana Santa 2019. Obras que podrán remitirse hasta el 14 de junio de 2018, a las nueve y media de la noche. Los interesados en concursar pueden consultar las bases en la página de Facebook y el blog de la hermandad, así como en la página web de la Unión de Cofradías.

El rojo y el blanco, junto con las mujeres y niñas vestidas con mantillas claras, son signos característicos del Domingo de Resurrección y anuncian alegría porque Jesús ha resucitado. Desde muy temprano, los cohetes anunciaron la feliz noticia. Mientras, los hermanos se reunían en el templo de San Nicolás, sobre las diez de la mañana, para escuchar una breve reflexión a cargo de Francisco Charriel, seguida de una oración. Posteriormente comenzaron a formar el guion para dar comienzo el desfile procesional. Así, a las once de la mañana la cruz de guía aparecía por la puerta del templo de San Nicolás de Bari y, minutos después, Jesús resucitado elevado sobre el sepulcro, unido a este solo por el manto y con un ángel a sus pies. Se trata de un Resucitado especial, pues los pies del Cristo no se apoyan en el trono sino que presentan a un Jesús triunfante que se eleva sobre el suelo. La pieza es obra del imaginero malagueño Francisco Palma Burgos. El otro paso de esta hermandad porta a la Virgen de la Paz, que fue realizada por el artista ubetense Bartolomé Alvarado.

Además, durante el recorrido procesional la real cofradía estuvo acompañada de un representante ataviado con la túnica penitencial de cada una de las cofradías que desfilan durante toda la Semana Santa por la ciudad ubetense. Por otro lado, en torno a la una de la tarde, la sacra y monumental capilla de El Salvador salía el cortejo de la Real Archicofradía del Santísimo Sacramento, que recorrió la Plaza de Vázquez de Molina.