• TRÁFICO. <i> Vehículos circulando por la calle Puerta del Ángel, entre Las Bernardas y las viviendas y negocios. </i>
    TRÁFICO. Vehículos circulando por la calle Puerta del Ángel, entre Las Bernardas y las viviendas y negocios.

Por el momento, quieren ir “por las buenas”, pero los propietarios del número 4 de la calle Puerta del Ángel, vía ubicada al final del circuito establecido por el Ayuntamiento para desviar el tráfico del centro, a raíz del plan de peatonalización, están dispuestos a ir a los tribunales, reclamar, en los juzgados, que esta acción municipal quede sin efecto. “La medida ha tenido consecuencias nefastas para nuestra comunidad”, argumenta, en un escrito remitido al alcalde, Javier Márquez, José Mariano Olivares Samper, nombrado por estos ciudadanos como portavoz para defender sus intereses. La indignación y la preocupación de estos jiennenses comenzó, el pasado 27 de noviembre de 2017, cuando los cambios en el tráfico, que implican férreas restricciones a la circulación de una zona que va desde Roldán y Marín al Camarín de Jesús, entró en vigor. El representante de los vecinos sostiene que ello implica un movimiento “intensísimo” de camiones y furgonetas, muchas de estos de reparto, turismo, motos y hasta bicicletas. Estos últimos vehículos de dos ruedas son especialmente peligrosos, como apunta Olivares, ya que, cuando se forman los habituales atascos, se suben a la acera, con el peligro para los viandantes. “Esperemos que no ocurra nada, porque reclamaremos responsabilidades a quien corresponda”, argumentó este jiennense.

Al riesgo de atropello, hay que añadir el incremento de la contaminación, con un aumento desmedido de gases contaminantes, como lamentan y, además, hay que sumar al cúmulo de problemas la polución acústica y una mayor vibración en el inmueble, motivado por el paso de los automóviles, sobre todo, a horas punta. Olivares recuerda que en esta parte del casco urbano hay un centro educativo. El pasado 4 de mayo, la comunidad solicitó audiencia al máximo responsable municipal, para explicarle cara a cara todos los problemas que tienen que soportar y reclamarle soluciones inmediatas, como eliminar el aparcamiento para motocicletas del Portillo de San Jerónimo y desplazarlo a la cercana salida del aparcamiento de La Alameda, un mayor control para cumplir la prohibición de aparcar y circular por las aceras y, además, prohibir la circulación a la hora de entrada y salida del colegio Jesús y María. En todo este mes largo, lamenta el portavoz de estos vecinos, el máximo responsable municipal no los recibió, de ahí que hayan comenzado a movilizarse, con la idea de poner en marcha acciones más expeditivas. Lo primero que hicieron fue buscar la complicidad de “otros afectados por la peatonalización” y, por ello, un céntrico hotel acogió una reunión a la que acudió una docena de personas, en el que se alcanzó el compromiso de poner en marcha una respuesta conjunto, en colaboración con asociaciones que estuvieron representadas por algunos de sus miembros. En paralelo, el grupo cuyos intereses defiende Olivares valora si llevar los hechos ante la Fiscalía, al entender que se conculcan derechos y leyes, lo que podía ser objeto de una respuesta de oficio de la Justicia. Sostienen que se incumplen una treintena de leyes, como normativas europeas sobre evaluación medioambiental de los proyectos públicos o las que rigen en el Estado y la Comunidad Autónoma acerca de la calidad del aire y la contaminación acústica.

Daniel Berrios, portavoz y secretario de la asociación del mercado San Francisco, una entidad que representa a un centenar de industriales, fue uno de los que asistió a la reunión convocada por la comunidad de propietarios. Lamenta que, a raíz de las medidas para limitar el tráfico, hayan caído las ventas en la plaza en torno a un 20% ya que, como entienden en este colectivo, el Ayuntamiento, en lugar de poner en marcha un plan para favorecer que haya una mayor presencia de viandantes en el templo, se limitó a prohibir la circulación, sin ofrecer alternativas. En una de sus demandas coinciden con los residentes en Puerta del Ángel y Adarves Bajos, que conduce a esta vía, ya que entienden que se alarga en exceso el circuito para desviar la circulación por el centro monumental y comercial. La entidad también estudia de que modo tratar de lograr que se atiendan sus peticiones y buscar el consenso, entre todos los actores que tienen intereses en este “conflicto”.

No son los únicos que se quejan del plan de peatonalización, que es una de las medidas estrellas y empeño personal del alcalde, Javier Márquez. La propuesta tiene enfrente al PSOE y Jaén en Común, que creen que faltó diálogo antes de aplicar las prohibiciones, y lo mismo le ocurre a los comerciantes de la zona que, en su mayoría, son exponentes de los negocios tradicionales de la capital que temen por su futuro.