• LIMITACIÓN. <i>Señal que impide el paso a vehículos que no estén autorizados, en el Paseo de la Estación. </i>
    LIMITACIÓN. Señal que impide el paso a vehículos que no estén autorizados, en el Paseo de la Estación.

Dentro de veinticinco días concluye la “fase de pruebas” del proceso de peatonalización de la principal manzana de la ciudad, un área que se extiende desde San Ildefonso a la Carrera de Jesús hasta el Paseo de la Estación, en la esquina con Arquitecto Berges y Cid Campeador y que afecta también a la Plaza de los Jardinillos. Cambios en la dirección de la circulación, nuevas zonas de carga y descarga, menos aparcamientos y, la madre del cordero, el “cierre” al tráfico de una amplia zona del casco urbano, con la idea de que gane espacios el peatón y solo transiten coches de residentes, clientes de negocios, transportistas y servicios públicos. Con esta puerta cerrada, solo podrán cruzar los que tengan llave y estas se imprimen ya en el Negociado de Transportes del Ayuntamiento, la oficina de la Carrera de Jesús que, junto a la Policía Local, soporta la mayor parte del peso de este proceso, ya que su personal fue el encargado de atender las solicitudes de todos los que quieren obtener los pases que permiten abrir la nueva barrera creada. Hay tres modelos de permisos, tal y como explica el concejal de Seguridad Ciudadana, Tráfico y Transporte, Juan Carlos Ruiz.

Los documentos, cuyo modelo ya conoce este periódico, se asemejan a los ya repartidos para los que tienen que circular por el entorno de la Plaza de Santa María y todavía no están en manos de ninguno de sus poseedores. Lo primero que hay que hacer, aclara el edil, es agotar los plazos y el periodo para solicitar estas licencias está abierto hasta el próximo 26 de febrero, fecha en la que se cumplen los tres meses que consideró el Gobierno local que eran necesarios para que todos los interesados pudieran justificar que viven, trabajan o circulan imperativamente por el área peatonal y, además, dejar que el resto de conductores conozcan en profundidad las modificaciones establecidas. Una de las claves de esta labor es evitar el desfase en el reparto de tarjetas, para evitar situaciones como que haya ciudadanos que tengan derecho a estas que no las tengan en su poder y otros sí. Esta coordinación es clave, entre otras cosas, porque cuando concluya la fase preliminar, la Policía Local ya no se limitará a informar a los despistados que incumplan las nuevas normas, como hace todavía, sino que comenzará a sancionar, con el convencimiento de que todo aquel que ha tenido interés, ha tenido tiempo de sobra de conocer en detalle esta “pequeña revolución”. Y es que la peatonalización, que el responsable municipal de Seguridad Ciudadana, Tráfico y Transporte asegura que se planificó durante un año, echó a andar de forma definitiva el pasado 26 de noviembre, aunque, desde el día 5 de aquel mes, comenzaron a introducirse cambios de forma gradual. La iniciativa del Gobierno local, ejecutada por el concejal Juan Carlos Ruiz y el jefe de la Policía Local, Rafael Domingo, al frente de la plantilla del Cuerpo, es empeño personal del alcalde, Javier Márquez, convencido de sus ventajas y de que hará de palanca para el despertar que la ciudad necesita. No lo ven igual los comerciantes, solo hay que preguntar en el Mercado de San Francisco, en medio del área restringida, o en las tiendas de Bernabé Soriano, donde son mayoría los que hablan de pérdidas a consecuencia de esta estrategia del Ayuntamiento de la capital.