• CASTELLAR.<i> Vecinos recogen agua potable del camión cisterna que se desplazó al municipio. </i>
    CASTELLAR. Vecinos recogen agua potable del camión cisterna que se desplazó al municipio.

Se disparó la alarma y todos los alcaldes del El Condado, excepto el de Vilches, activaron el plan para informar a la población con sus respectivos bandos municipales. En ellos se anunciaba que el agua potable de la red que nutre a sus municipios, no es apta para el consumo humano, porque se habían disparado los trihalometanos, que son unos compuestos químicos volátiles que se generan durante el proceso de potabilización del agua. Todos esos pueblos se abastecen de los embalses Dañador, pero Vilches lo hace del pantano de La Fernandina, por lo que no le afecta la prohibición.

Los alcaldes de Santisteban del Puerto, Arquillos, Castellar, Chiclana de Segura, Montizón y Navas de San Juan recibieron una llamada de la delegada de Salud, Teresa Vega, en la que les anunciaba que el agua de la red no era apta para el consumo humano.

En una nota, la Delegación de Salud informa: “En el día de hoy se ha declarado no apta para el consumo humano el agua de 13 núcleos de población de la comarca de El Condado tras detectarse una concentración superior a los límites permitidos de trihalometanos. De ello, se ha dado traslado tanto a los ayuntamientos de los municipios afectados como a la entidad gestora de la estación de tratamiento del agua de estas localidades”. La Delegación de Salud añade que la declaración como agua no apta para el consumo humano significa “que no puede ingerirse ni utilizarse para la elaboración de alimentos, aunque sí puede usarse para higiene personal y limpieza doméstica”.

También insta a la entidad gestora de la estación de tratamiento del agua, a la puesta en marcha de medidas correctoras para que los niveles de potabilidad vuelvan a la normalidad, “y esta entidad ha comenzado ya a tomar medidas para recuperar la normalidad lo antes posible”. La Delegación pidió a los ayuntamientos publicar bandos y difundir la información por las redes sociales, como así hicieron, e instó a las empresas abastecedoras “que deben facilitar el suministro gratis de agua mediante dispositivos móviles con vistas a que la población tenga satisfechas sus necesidades”. Añade que las entidades gestoras del agua realizan un seguimiento continuo de la eficacia de las medidas correctoras para restablecer la normalidad.

Los trihalometanos son compuestos orgánicos volátiles producto de la reacción de la materia orgánica que transporta el agua sin tratar con el cloro que se emplea en la planta potabilizadora para su desinfección. Su ingesta en cantidades elevadas y durante largo tiempo causa daños hepáticos y son potencialmente cancerígenos, según la Agencia Internacional del Cáncer.

Se relaciona a los trihalometanos con el cáncer de vejiga, además de los daños en el hígado y riñón, aunque hay que añadir que estas sustancias nocivas se encuentran en cantidades ínfimas. Los niveles en El Condado saltaron del tope máximo permitido, que es 100 microgramos litro a 111 microgramos por litro.