Los vecinos de municipios de la provincia en los que se celebran los desfiles del Domingo de Resurrección tuvieron ocasión de disfrutar, al máximo, de las procesiones. De esta manera, tuvieron ocasión de resarcirse de un Viernes Santo caracterizado por cielos plomizos y precipitaciones que impidieron o abreviaron las salidas programadas.

Cientos de personas se echaron a las calles, en diferentes comarcas, para despedir las jornadas festivas. Los cortejos, multitudinarios incluyeron a Cristo triunfante sobre la muerte y, en algunos casos, a su Madre. Los fieles tuvieron ocasión de manifestar, de diversas maneras, el cariño hacia las imágenes. El acompañamiento musical ayudó a que resplandecieran los desfiles, que, en general, discurrieron por las zonas más monumentales de los municipios. Niños y jóvenes se implicaron también en la convocatoria y participaron en el traslado del Señor y la Virgen o en su acompañamiento. De esta manera se cerró una Semana Mayor en la que, con excepción del Viernes y parte del Domingo de Ramos, predominó el ambiente estable y soleado, después de sucesivas jornadas de precipitaciones.