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viernes, 25 mayo 2018
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URGENTE

La ciudad quiere vivir su futuro con puestos de trabajo y dignidad

Los linarenses se echan a la calle para reclamar sus derechos
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Ocho meses. 245 días ha durado el plazo que la ciudadanía de Linares le da, en palabras de la plataforma ciudadana, a los “incumplimientos de las administraciones con la ciudad”. La primera manifestación sacó a la calle, según datos de la organización, a unas 35.000 personas que reclamaron empleo y un futuro para Linares. Ahora, el coraje de la Ciudad de las Minas vuelve a hacer historia pues la manifestación convocada por “Todos a una por Linares” cosechó un gran respaldo por parte de linarenses y vecinos de la comarca, que “no soportan” que sus reivindicaciones caigan “en saco roto”. En este sentido, la plataforma dice haber igualado el dato. Sin embargo, datos de la Policía Nacional cifran los asistentes en 15.000.

Los aires de lucha y hartazgo se respiraron durante todo el día, pero no fue hasta las 19:00 horas cuando la masa ciudadana se echó a andar por las calles de la ciudad, desde el monumento al que los linarenses, con cariño, se refieren con el sobrenombre de “Zapatones”, en lo alto de un Paseo de Linarejos en el que solo se veían “hormigas” y los colores que unen a todos los vecinos de la ciudad. Amarillo, verde, blanco, rojo y azul, unos tonos que muestran fortaleza y fueron absolutos protagonistas de una manifestación “apartidista”, tal y como la calificaron desde la propia plataforma, pues no se mostró simbología de ninguna agrupación y, como no podía ser de otra forma, pacífica.

El apoyo cosechado por “Todos a una por Linares” durante las semanas previas a la manifestación quedó más que patente. Destacó que la plataforma local en defensa del Sistema Público de Pensiones portó su propia cabecera, uniéndose así a la causa no solo de la plataforma ciudadana sino de toda una población que lo único que quiere es trabajar en Linares.

Entre otras, la plataforma reclamó el “cumplimiento”, por parte de la Junta de Andalucía, del Plan Linares Futuro, que se firmó en 2011 y sobre el que, en varias ocasiones, se ha escuchado hablar al alcalde de la ciudad, Juan Fernández. Además, el colectivo coincide con el dirigente municipal en que las administraciones dieron a una necesidad local una respuesta “provincializada”. En esta línea, hablan de la Inversión Territorial Integrada (ITI) y recuerdan que fueron ellos los que, junto a Izquierda Unida, trabajadores de Aeroepoxy y representantes sindicales, se trasladaron a Bruselas para hablar acerca del asunto. Sin embargo, el sentimiento de los portavoces de “Todos a una por Linares” es que de poco sirvió, pues una idea que surgió en el seno de la tesitura local se extendió al resto del “mar de olivos” gracias, según Juan Fernández, “a la mano de Francisco Reyes”, presidente de la Diputación Provincial.

Otra de las reivindicaciones que sonó con más fuerza fue la del cumplimiento de la moción parlamentaria que Izquierda Unida defendió y se aprobó por unanimidad de los grupos políticos con representación en el Parlamento andaluz. Entre otras cosas, la propuesta incluía medidas para la reindustrialización de la ciudad y, recuerdan, que al aprobarse en forma de moción parlamentaria es de obligado cumplimiento por parte de la Junta de Andalucía.

La masa de ciudadanos llegó hasta la Plaza de Santa María en la que, de igual forma, no cabía un alfiler. Una vez allí, Antonio Barrios, portavoz de “Todos a una por Linares”, procedió a leer un manifiesto cargado de “optimismo”. Durante la lectura, el miembro de la plataforma enfatizó en un mensaje en el que no se hizo otra cosa que “animar a los ciudadanos a creer en la ciudad”. “Estamos convencidos de que Linares puede salir adelante con la ayuda de todos, pero necesitamos a las administraciones para que terminen las infraestructuras tan importantes que nos hacen falta”, espetó Barrios ante una masa enfervorecida que no hacía otra cosa que clamar por sus derechos de futuro.

De este modo, el manifiesto supuso un soplo de aire fresco para los vecinos, ya que inspiró confianza y buenas vibraciones. “Aunque la situación esté mal, nosotros siempre hemos resurgido como el ave Fénix”, apuntó al mismo tiempo que hizo pública la denuncia sobre las “decisiones políticas de la Junta de Andalucía que llevaron a Linares donde está”. Así, estas mismas decisiones son las que “tienen que sacarnos adelante”.

Con esta ayuda política, desde la plataforma aseguran que los linarenses pondrán el resto. “Los ciudadanos trabajarán y emprenderán, pero aquello que nos quitaron en su día tendrán que compensarlo de alguna manera”, dijo Barrios en un tono reivindicativo que contagió a toda una ciudad que, si ya despertó el pasado septiembre, volvió a recordar que está más “al loro” que nunca y no desistirá de luchar por lo que merece. En definitiva, fue una jornada de lucha en la que Linares volvió a erigirse como protagonista para escribir la historia de una ciudad y de su futuro, bajo el único lema de los colores que aglutinan a todos.