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domingo, 26 marzo 2017
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URGENTE

Vuelven a exigir que se ponga fin a la “ratonera” que es Antonio Díaz

“San Vicente de Paúl” destaca los beneficios para el barrio
  • PROPUESTA. La calle Antonio Díaz, a la que quieren dar salida hasta el depósito de agua.
    PROPUESTA. La calle Antonio Díaz, a la que quieren dar salida hasta el depósito de agua.

En San Vicente de Paúl, sus habitantes están al borde de la desesperación. La asociación de vecinos “está paralizada”. En una comparativa con otros colectivos similares en la ciudad, Juan Torres señala que el suyo está callado, ¡y no por desidia! No está falto de calles que claman por un arreglo integral y el alumbrado también está necesitado. Pero, aparcando todo eso por el momento, solo tiene una reivindicación: acabar de una vez con la “ratonera” que es la calle Antonio Díaz, dándole una salida. Y, sin embargo, pronto hará dos años que Torres asumió la presidencia de la asociación de vecinos, y, pese a la buena disposición que manifiesta el Ayuntamiento, la apertura de la calle todavía no tiene fecha. “Y es imprescindible —recalca Torres— para que el barrio sea como cualquier otro”. “Ahora mismo, estamos aislados”, sentencia.

Según el dirigente vecinal, la apertura de la calle es “fundamental” para que los vecinos se beneficien de servicios básicos. “Los bomberos no pueden pasar”, expone. Y en cuanto a servicios de emergencias, como ambulancias, Policía, camiones de la basura o repartidores: “Entran, pero, luego, no pueden dar la vuelta”. Tienen que salir marcha atrás. Antonio Díaz es un callejón sin salida. Para acabar con esta situación, la solución que proponen es abrir la calle por arriba, a través de los pinos, y conectarla con la Carretera de Circunvalación a la altura del depósito de agua.

La demanda es de sobra conocida por los concejales del equipo de Gobierno local. El otoño pasado, el alcalde, Javier Márquez, se comprometió con los vecinos a solventar la situación y hasta la subdelegada del Gobierno en Jaén, Francisca Molina, ha mediado con el Ayuntamiento, afirma Torres, que hace hincapié: “El barrio necesita la apertura de esa calle para empezar a avanzar”. Considera que solo con ese cambio, que permitiría que los vecinos se beneficiaran de todos los servicios, San Vicente de Paúl y Antonio Díaz serían un barrio “de primera”, libre de complejos y a salvo de prejuicios.

Los servicios técnicos municipales “están estudiando” el proyecto

Abrir la calle Antonio Díaz, tal y como demandan los vecinos de San Vicente de Paúl, no es barato. “Existe un presupuesto valorado en 700.000 euros”, apunta el presidente del colectivo vecinal. Con las “estrecheces” económicas y financieras del Ayuntamiento, en quiebra técnica, “es inviable”. Lo advirtió, en su día, el concejal de Mantenimiento Urbano, Juan José Jódar, y la asociación de vecinos se muestra comprensiva. “Vamos a poner los pies en la tierra”, empatiza Juan Torres. La alternativa sería, “con un presupuesto mínimo de 40.000 o 50.000 euros”, abrir la calle, habilitando una especie de camino rural que, “con el tiempo, se mejoraría”. Preguntado por ello, el concejal de Mantenimiento Urbano aseguró que los servicios técnicos municipales “están estudiando” el proyecto. Aunque la apertura de la calle Antonio Díaz es, hoy por hoy, la principal reivindicación de los vecinos, no se olvidan tampoco de otro “problema” que compete, en este caso, a la Junta de Andalucía: la infravivienda. Existe una treintena de viviendas con graves deficiencias de funcionalidad, seguridad y habitabilidad. Están en “ruinas” y con riesgo de desplome. No obstante, apenas “una decena” podría beneficiarse de las medidas para la eliminación de la infravivienda que contempla el Plan Andaluz de Vivienda y Rehabilitación 2016-2020, ya que la mayoría son “casas vacías”.

claves

propósito. En el verano de 2015, Juan Torres toma el relevo de Rafael Requena al frente de la Asociación de Vecinos de San Vicente de Paúl. Lo hace alzando la voz contra el “abandono” del Ayuntamiento y con un objetivo firme: dar salida a la calle Antonio Díaz, reducida, prácticamente, a un gueto.

reuniones. Para conseguir su propósito, la nueva junta directiva se apoya en la federación Objetivos Comunes (OCO) y llama a las puertas del Ayuntamiento. Encuentra buena disposición y la prueba —como valora y agradece Torres— está en la prohibición de que se aparquen coches en la calle, pero la principal demanda sigue sin materializarse.

dificultades. El equipo de Gobierno local no se opone a la apertura de la calle Antonio Díaz. Admite la sensatez de la reivindicación, pero, a preguntas de los periodistas, en una rueda de prensa, el concejal de Mantenimiento Urbano advierte de las limitaciones económicas para ejecutar una calle. Sugiere una vía rural como alternativa.